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Reportaje:

Un nuevo hogar para Santa Catalina

El MNAC recibe una gran pintura mural románica del siglo XIII adquirida por el Estado

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha ingresado hoy la pintura mural románica del siglo XIII Disputa y prendimiento de Santa Catalina, obra adquirida por el Estado mediante la fórmula de la dación en pago de impuestos por parte del Banco de Sabadell. En el acto simbólico de la entrega de la pintura mural, el ministro de Cultura, César Antonio Molina, se ha mostrado "encantado en cambiar dinero por obras de arte y que venga a museos como el MNAC, que es el gran museo de arte románico del mundo".

La obra depositada por el Ministerio de Cultura procede de la decoración de los muros de la antigua Capilla de Santa Catalina, en la catedral de La Seu d'Urgell (Lleida). La pintura, de grandes dimensiones (1,65 x 1,80 metros), constituye una obra de gran calidad que viene a cubrir un hueco en las colecciones románicas del MNAC, pues representa el momento final del estilo románico, y en ella se hace evidente la transición del estilo 1200 al gótico lineal.

El estilo de estas pinturas se ha considerado recientemente como una derivación del maestro de las pinturas de San Esteban de Andorra, que se exponen en la sala de la colección de arte románico del MNAC dedicada a "El arte en torno a 1200". El conjunto al que pertenece este fragmento estaba compuesto por el ciclo dedicado a Santa Catalina, con las escenas de la Disputa con los filósofos, el Arresto de la santa y el Martirio en la rueda y la decapitación, así como por una representación de la Santa Cena.

Probablemente, las pinturas, que se encontraban ocultas detrás de un retablo barroco, fueron arrancadas antes de 1923 y divididas en tres partes. El fragmento con la Santa Cena ingresó en el Museo Episcopal de Vic en 1933, la escena con el Martirio en la rueda y la decapitación fue adquirida en 1955 por la Fundación Abegg de Riggisberg (Berna, Suiza), donde se expone en su colección permanente, y el fragmento ahora depositado en el MNAC pertenecía a una colección privada española desde 1935 hasta que la compró el Banco de Sabadell.

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