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Goethe mantuvo un "amor prohibido" con su mecenas, según un experto

Un estudioso sostiene que el autor de 'Fausto' mantuvo una relación secreta con una duquesa.-Varios especialistas rechazan la tesis

El poeta Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) y su mecenas, la duquesa Ana Amalia, mantuvieron un "amor prohibido", según sostiene el autor germano-italiano Ettore Ghibellino en el libro Goethe und Anna Amalia - Eine verbotene Liebe (Goethe y Ana Amalia. Un amor prohibido), en un reportaje publicado en Der Spiegel. Sin embargo, los expertos de la Fundación Klassik Weimar rechazan la tesis de Ghibellino. Son "históricamente cuestionables" -han afirmado fuentes de la Fundación- y la relación amorosa entre el poeta y su protectora es "una invención".

Ghibellino, fundador de la denominada Academia Ana Amalia y Goethe, presentará el próximo viernes nuevos documentos que avalan las teorías contenidas en su libro, aparecido en 2003, del que el semanario Der Spiegel se hacía eco en su último número. "El tratamiento de las fuentes es tan irreflexivo y selectivo que no superaría una confrontación científica seria", prosigue la institución de Weimar, ciudad del este de Alemania donde está la Biblioteca de la Duquesa Ana Amalia y donde vivió Goethe, autor de Fausto.

Una aristócrata diez años mayor que el autor

La tesis del amor prohibido es asimismo rechazada por otra experta en la obra y vida del clásico alemán, Heike Spies, quien calificó el libro de Ghibellino de "poco serio". Tradicionalmente se ha dado por hecho que la destinataria de las cartas de amor, notas y escritos, entre los años 1776 y 1778, era Charlotte von Stein. Según la tesis de Ghibellino, ésta habría cumplido simplemente una función de "mensajera", cuando en realidad la persona amada del poeta era la duquesa, diez años mayor que Goethe.

Goethe fue el director de la biblioteca creada por la duquesa durante tres décadas, periodo en que el que se adquirió buena parte de su fondo bibliográfico, especialmente las piezas de los clásicos. La biblioteca Ana Amalia de Weimar fue reabierta el año pasado, después de una exhaustiva labor de reconstrucción llevada a cabo tras el devastador incendio registrado tres años antes, que dejó reducidos a cenizas 50.000 volúmenes y dañados otros 62.000.