Reportaje:

'Keep it simple' en un tren, Van Morrison en Castellón

El cantante irlandés ofrece un doble pase este fin de semana en Castellón

Un tren nocturno une Madrid y Barcelona, mucho cansancio, poco sueño y el último disco de Van Morrison repetido una y otra vez en un tren que recorre la España dormida. Puede que esa sea la mejor forma de conocer Keep it simple, el primer trabajo con todas las canciones firmadas por Morrison en muchos años. Once cortes, que como reza su titulo, intentan rescatar los valores más básicos, los sonidos más crudos y las verdades más aradas.

Con estas credenciales, cuarenta años de carrera y una bien merecida fama de estrella arisca y antisocial, se presenta Van Morrison con dos conciertos en Castellón.

Han pasado cuarenta años desde que Morrison grabase Astral Weeks en una lluviosa semana neoyorquina. Años en los que el cantante ha firmado algunas de las piezas más redondas del siglo veinte como Moondance, también fue el primer blanco en grabar con el emblemático sello de jazz Blue Note, y se dio el gusto de producir los últimos trabajos de su adorado John Lee Hooker. Y es que este irlandés ha dejado para el recuerdo noches de leyenda como la interpretación de veinte minutos que hizo de Gloria en San Francisco en 1974, o la lección de poderío que inmortalizó Scorsese en el documental que rodó sobre el último concierto de The Band y en el que actúan todas las estrellas del momento. Porque Van es un hombre repleto de momentos de esa excelencia tan de moda. Reventó Berlín a llorar en 1990 cantando Confortable Numb junto a Pink Floyd ante una replica gigante de un Muro de Berlín que se va derrumbando poco a poco a lo largo de un concierto, que es considerado por muchos como el mejor de la historia. Esos son los buenos momentos, su carácter también le vendió en tardes aciagas. Cancelaciones, broncas, caprichos, despidos en directo.

Y así el tiempo, las carreteras y los instantes de brillantez han ido macerando este último trabajo. Keep it simple es síntesis, conclusión y stop en el camino. Hay joyas como Dont go to nightclubs, donde proclama: "No soy una leyenda, soy mi propio hombre", dulces baladas como Soul, reflexiones de los amores perdidos, Lover come back ("amor vuelve a mis manos, amor vuelve a mi corazón y quédate, tu eres la única"). Y mucha sencillez, temas despejados, sin arreglos, con la voz poderosa del León dominándolo todo, acompañando cada nota hasta el final y dejándola ir con suavidad.

Van Morrison es especial. No hay duda. "Van The Man" le llaman. El héroe de Patty Smith, el mejor vocalista para Springsteen, el cantante homenajeado en el Mr Jones de Counting Crows, el tercer miembro de la trinidad musical junto a Cohen y Dylan. A todo este cariño y admiración respondió con flema en su disco de 1986, No guru, no method, no teacher. Todo un personaje.

Keep it simple se cierra con la preciosa e intimista Behind the ritual que canta; "Bebiendo vino en el callejón, bebiendo vino y matando el tiempo, con mi mente puesta en los días que se fueron". Ritual de tardes, vino y recuerdos. Una oportunidad para cumplir el ritual de Morrison, el sábado 21 o el domingo 22 en el Auditori i Palau de Congresos de Castellón, si no bien vale un tren nocturno con muchas paradas.

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