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Polémica en Austria por un cuadro de los apóstoles en una orgía homosexual

La obra fue retirada de la exposición 'Religión, Carne y Poder', montada en el Museo de la Catedral de Viena

Un gran hueco negro es lo primero que ve el espectador que acude a la antológica del popular artista austriaco Alfred Hrdlicka, en el Museo de la Catedral de Viena. La exposición Religión, Carne y Poder se ha visto desprovista de su obra más provocadora: La última cena de Leonardo vista por Pier Paolo Pasolini, en la que el pintor representaba a los apóstoles retozando y masturbándose sobre la mesa, y que fue retirada después de ser considerada como "blasfema" y "profana" por algunos espectadores.

Los directores del Museo de la Catedral de Viena -que depende directamente de la Iglesia Católica- han recibido una avalancha de injurias que recuerda la polémica mediática que se vivió en Dinamarca tras la publicación de las viñetas de Mahoma.

"Pensamos que Hrdlicka está autorizado a representar a la gente de una forma carnal y drástica", explica Bernhard Boheler, el director del museo, que continúa defenidendo la obra del artista. "No veo ninguna blasfemia aquí", continúa el director frente a otra de las obras de la exposición, una pintura de un soldado golpeando a Jesús en la cruz mientras le aprieta los genitales. "La gente puede pensar lo que deseé", zanja.

Y así ha sido. Los sectores más conservadores de Austria, Alemania, y Estados Unidos han rechazado esta exposición, calificándola de "profana" y "blasfema". Muchas de las críticas han ido directamente al Arzobispo de Viena, Christoph Schoenborn, de cuya diócesis depende el museo en el que se ha expuesto la antología.

El prelado no ha permanecido en silencio. Desde su oficina ha salido un comunicado en el que indica que el retiro del cuadro "no tiene nada que ver con censura", sino que "corresponde a lo que se entiende como reverencia a lo sagrado". "También es un acto de respeto hacia los creyentes que creen que ese retrato les ofendió y provocó en lo más hondo de su sensibilidad religiosa", continúa el documento.

El pintor Alfred Hrdlicka permanece, sin embargo, como un espectador de la polémica. "Si el Museo de la Catedral tiene dificultades no es mi problema. Son ellos los que tienen que lidiar con ello", asegura el octogenario desde su casa, y agrega, "para empezar, fue muy sorprendente que el museo quisiera mostrar mi obra". El escritor que describe la obra retirada como "una orgía homosexual", es un conocido ateo y comunista, que hace años afirmó que la Biblia es el libro más emocionante que había leído.

Martina Judt, la comisaria de la exposición, asegura que la intención del museo era mostrar que obras controvertidas inspiradas en imágenes religiosas pueden discutirse sin tabú. "La gente asegura que la Iglesia Católica se ha convertido en una institución más liberal. Pero este tipo de reacciones muestran que quizá no sea el caso".