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Reportaje:

La tumba del niño merovingio

Hallados intactos en Francia tres enterramientos medievales

Restos merovingios hallados en el Este de Francia
Restos merovingios hallados en el Este de Francia AFP

Tumbas merovingias de una antigüedad probable de unos 1.500 años han sido descubiertas cerca de la localidad de Moustiers-Sainte-Marie, la región francesa de Alpes-Alta Provenza, al Este del país, anunció ayer el director del Museo de Prehistoria de Quinson, Jean Gagnepain. La dinastía merovingia, de origen germánico, gobernó Francia entre los siglos V y VIII. Según una leyenda sin base científica su linaje procede directamente de Jesucristo y María Magdalena.

"Es raro encontrar intacta y excavar de la A a la Z una sepultura merovingia en la Alta Provenza", ha señalado Gagnepain, confirmando informaciones aparecidas en el diario La Provence

Las tumbas, descubiertas la semana pasada por unas obras para ensanchar un camino, albergaban al menos tres personas, de las que dos han sido halladas en el lugar.

Además de otra sepultura localizada directamente sobre la tierra que contenía un esqueleto femenino del que sólo queda el cráneo y una parte de la columna vertebral, los arqueólogos han hallado una tumba en un cofre bajo seis grandes tejas romanas. Ésta tumba contiene el esqueleto de un niño de unos diez años y de 1,20 metros de altura. Los huesos estaban desordenados en el interior del cofre.

El cráneo de la mujer y el del niño estaban elevados, casi en perpendicular a los cuerpos alineados y orientados hacia el Este, en la dirección de Jerusalén, una práctica "clásica entre los primeros cristianos", según Gagnepain.

La época paleocristiana en la Alta Provenza va de los siglos IV y V hasta el siglo X, pero la datación ha podido afinarse gracias a una hebilla de cinturón, de hierro, encontrada en la tumba del niño: las sepulturas debían entonces remontarse a la Alta Edad Media, entre los siglos V y VII.

Los huesos han sido transportados al Museo de Quinson para ser analizados por antropólogos. La hebilla ha sido confiada a un laboratorio especializado. El hallazgo ha sido posible gracias al propietario del camino, quien previno a las autoridades al ver que las osamentas asomaban.