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Reportaje:

Los Stones se reconcilian con el público español

La banda británica ofrece en Barcelona un concierto vibrante en el que predominan sus temas más clásicos

Los Rolling Stones se han reconciliado esta noche con el público español, que no ha llenado las 50.00 localidades del Estadio Olímpico de Barcelona, una imagen que se ha repetido en sus últimos conciertos. La mítica banda ha salido al escenario poco después de las diez de la noche ante la ovación de decenas de miles de gargantas. Mick Jagger, con una americana roja y Keith Richards, con una chaqueta brillante y un bigote testigo de su reciente participación en la última entrega de Piratas del Caribe.

Con ganas de agradar desde el primer momento, Jagger ha saludado a Barcelona, Cataluña y España, ha dialogado con el público en catalán y castellano, y ha pedido disculpas por las suspensiones de los conciertos del pasado año.

Un escenario futurista, combinación de un decorado de Metrópolis, del Guggenheim de Nueva York o de un moderno edificio de la City londinense, ha albergado un espectáculo que ha comenzado a lo grande, con fuegos artificiales y, como en los mejores tiempos, con los acordes de su clásico Star me up.

Más de doscientos años suman los componentes de la banda. Por eso, no es extraño que entre el público se pudieran encontrar hasta cuatro generaciones, desde los sesentones que descubrieron a una banda que surgió a la sombra de los Beatles, pero que le ha sobrevivido más de treinta años, hasta los veinteañeros recién llegados.

Unas dos horas ha durado el concierto en el que temas históricos de los Rolling Stones han primado sobre los de su último trabajo discográfico, A bigger bang, un álbum que los especialistas consideran uno de sus mejores discos de los últimos veinticinco años, muy superior a títulos como Undercover, Dirty Work o Bridges to Babilon.

Clásicos y homenajes

Tras Star me up, los Stones han atacado algunos temas de sus viejos álbumes, como Let's spend the night together, Rocks off y Midnight Rambler, ésta última con un Jagger armónica en mano, alternando con canciones de su último disco como Rouge justice o Streets of love.

No han faltado homenajes como I'll Go crazy, un tributo al desaparecido James Brown, en el que Jagger ha compartido poderío vocal con Lisa Fischer, ni las dos canciones que siempre canta Richards con su inconfundible voz rota, en este caso el blues You got the silver y I wanna hold you.

En el último tercio del concierto los Stones han ofrecido a un público entregado clásicos de su discografía como Miss you -en éste la banda se ha desplazado al centro del estadio sobre un escenario móvil como en una alfombra voladora-, It's only rock'n Roll y Honky Tonk Women.

Los Rolling han guardado para la traca final Simpathy for the devil, Jumping Jack Flash, Brown sugar y Satisfaction. El tour continúa. Al concierto de esta noche, sexto que los Stones ofrecen en Barcelona desde 1976, seguirán los de San Sebastián, Madrid, y El Ejido, en Almería. La gira europea concluirá el 26 de agosto en Londres.