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Reportaje:

El Prado recibe a Tintoretto

La pinacoteca madrileña organiza la primera antológica del artista italiano en 70 años

Venecia organizó una exposición antológica sobre Tintoretto en el año 1937. El Museo del Prado reúne, 70 años después, la colección más grande de obras de Jacopo Robusti, más conocido como Tintoretto, uno de los grandes nombres de la pintura renacentista italiana que influyó enormemente en artistas como Rubens o Velázquez.

"Fuera de Venecia, sólo cabía organizar una exposición así en el Prado", ha dicho el director de este centro, Miguel Zugaza, durante la presentación a la prensa de la muestra. El museo madrileño conserva la colección de obras más importantes del autor veneciano, pero nunca hasta ahora había dedicado una antológica completa.

La pinacoteca madrileña ha presentado esta mañana la exposición que incluye 70 obras procedentes de museos e instituciones europeas y estadounidenses. La muestra abre el próximo martes, 29 de enero y podrá visitarse hasta el 13 de mayo. Se trata de una de las grandes exposiciones del año en Madrid.

A pesar de su importancia en la historia de la pintura, Tintoretto no ha sido nunca protagonista de grandes muestras a lo largo de la historia. Esto se debe, por una parte, al gran tamaño de muchos de sus lienzos, que se encuentran en Venecia, en los edificios para los que fueron concebidos.

Pero también se debe a las dudas que muchos historiadores de arte tienen sobre la autoría de algunas obras atribuidas al veneciano. La exposición está comisariada por Miguel Falomir, jefe del Departamento de Pintura Italiana del Prado, y que además ha coordinado un proyecto de investigación sobre este asunto con motivo de la exposición.

Entre las setenta piezas que configuran la muestra del Prado hay 49 pinturas, 13 dibujos y tres esculturas. Su visión permite aproximarse a todos los géneros y épocas del artista, aunque los organizadores han puesto una especial atención en la dimensión de Tintoretto como pintor religioso, donde alcanzó sus mayores logros.

De esta temática espiritual, destacan dos de sus obras principales, pintadas para la iglesia de San Marcuola de Venecia: la Ultima cena (conservada todavía allí) el Lavatorio (Museo del Prado). Estas dos obras de arte se reúnen por primera vez después de 400 años.

La exposición también contiene algunas de sus composiciones mitológicas (como Venus, Vulcano y Marte, del Alte Pinakothek de Munich, y Origen de la Vía Láctea, de la National Gallery de Londres) y ejemplos de su actividad como retratista.