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FALLECIMIENTO

Caluroso adiós al duque de Alba en la localidad madrileña de Loeches

Unos quinientos vecinos del pueblo despidieron entre aplausos a Jesús Aguirre

El féretro con los restos mortales del Duque de Alba llegó a la citada localidad, a unos treinta kilómetros de la capital y muy ligada a la Casa de Alba desde hace varios siglos, sobre las 17:10 horas, y fue recibido entre aplausos por más de quinientas personas que arroparon además a la viuda, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, y a su familia.

Además de la familia al completo, han asistido al entierro el jefe de la Casa del Rey, Fernando Almansa, los alcaldes de Madrid y Sevilla, el secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca, el presidente del Consejo de Estado, Iñigo Cavero; Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española, de la que Jesús Aguirre era miembro; y el director general del Libro, Luis Fernando de Lanzas.

Al funeral, que ha sido oficiado por el párroco del pueblo, se sumaron además numerosas personalidades del mundo de la cultura, como el académico y periodista Luis María Ansón, o el presidente del Grupo Prisa, Jesús de Polanco, y los periodistas Antonio Burgos y Jaime Peñafiel.

También se han desplazado al entierro el ex matador Curro Romero, el cantante Raphael y su mujer, Natalia Figueroa, y la consuegra de la Duquesa, Carmen Ordóñez.

La Duquesa de Alba, vestida de luto, con gafas oscuras y flanqueada por su hija Eugenia y el primogénito y heredero, Carlos Martínez de Irujo, Duque de Huéscar, se ha mostrado serena durante la ceremonia y, tras recibir el pésame de los asistentes, ha abandonado el convento entre nuevas muestras de afecto de los habitantes de Loeches.

El marido de Eugenia Martínez de Irujo, el matador Francisco Rivera Ordóñez -quien ha acudido a la ceremonia con muletas a causa de una lesión-, y el hijo menor de la Grande de España, Cayetano, han concentrado la atención y gran parte de los aplausos de los habitantes del municipio de Loeches, cuya plaza mayor lleva el nombre de la Duquesa de Alba.

Las monjas dominicas se han sumado al centenar de asistentes al entierro, y han colaborado con cánticos desde una dependencia próxima a la capilla.

Jesús Aguirre, Duque de Alba tras contraer nupcias en 1978 con doña Cayetana, falleció ayer en el Palacio de Liria, situado en el centro de Madrid, tras una larga enfermedad, aunque la causa última de la muerte fue una embolia pulmonar que le sobrevino cuando se encontraba con el hijo mayor de la Duquesa.

El Panteón que la Casa de Alba tiene en Loeches se encuentra en el Monasterio de la Inmaculada Concepción perteneciente a los Dominicos y ocupado en la actualidad por una comunidad de monjas de esta congregación religiosa.

Este panteón pertenecía en el siglo XVII al Mayorazgo de los Guzmán, aunque pasó a formar parte de la Casa de Alba cuando la Conde-duquesa de Olivares Catalina de Haro y Guzmán se casó con el décimo Duque de Alba, Francisco Alvarez de Toledo, y aunque estuvo durante años inutilizado, volvió a emplearse a comienzos del siglo XX.

Jesús Aguirre Ortiz de Zárate (Madrid, 1934) fue un hombre volcado en el arte y la cultura y uno de los iniciadores del diálogo entre marxistas y cristianos.

Sacerdote jesuita hasta 1969, decidió colgar los hábitos "por no tener respuestas a todas las preguntas" -según confesó- y como fundador y director de la editorial Taurus editó y tradujo al castellano las últimas corrientes filosóficas europeas, especialmente a los integrantes de la Escuela de Fráncfort.

El Duque de Alba, que ocupaba el sillón "f" de la RAE y era también académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, desempeñó, entre otros, el cargo de director general de Música e impulsó la creación de los ballets nacionales Clásico y Español, así como del Centro de Documentación Musical.

Antes del entierro en Loeches, la capilla ardiente con los restos mortales del Duque de Alba había quedado instalada en su residencia madrileña, a la que acudieron durante la tarde y noche de ayer y la mañana de hoy numerosas personalidades, entre las que destacó la Reina Sofía, quien permaneció en el Palacio de Liria durante casi media hora.