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Interior mantiene las concentraciones de la Meridiana pese a que la Urbana advierte de que son peligrosas

El Ayuntamiento de Barcelona envía un informe a Buch pidiendo la prohibición de unas protestas que se repiten diariamente desde el 14 de octubre

Varias personas en la manifestación de la avenida de Meridiana de Barcelona.
Varias personas en la manifestación de la avenida de Meridiana de Barcelona.

El departamento de Interior de la Generalitat no va a prohibir la concentración diaria que desde el pasado octubre corta cada noche la avenida Meridiana de Barcelona. El departamento del consejero Miquel Buch considera que prevalece el derecho a la manifestación pese a que el Ayuntamiento de Barcelona ha solicitado expresamente, en un informe de la Guardia Urbana, que no se permita porque cada vez participan más encapuchados con actitudes violentas.

El pasado 17 de febrero el Ayuntamiento de Barcelona envió el cuarto informe redactado por la Guardia Urbana respecto a la manifestación diaria de la avenida Meridiana. En este documento, avanzado hoy por La Vanguardia, y a diferencia de otros informes redactados por la policía municipal, se pide la prohibición de la concentración. Una petición que Interior, por el momento, no va a llevar a cabo.

El documento presentado por el Consistorio advierte de que las concentraciones en la avenida Meridiana se han producido ininterrumpidamente desde el lunes 14 de octubre de 2019 cuando se hizo pública la sentencia del procés condenando a los líderes independentistas que promovieron la consulta ilegal del 1 de octubre de 2017. Las concentraciones no fueron comunicadas a Interior hasta el pasado siete de diciembre. El vicepresidente de la ANC, Josep Cruanyes, fue el que legalizó las concentraciones comunicándolas a Interior y marcando que se extenderían diariamente entre las 19.00 y las 22.00 horas en el cruce de la avenida Meridiana y el paseo de Fabra i Puig.

La Guardia Urbana denuncia en su informe que desde el pasado 24 de enero la concentración pacífica ha dejado de serlo. “El 25 de enero de 2020, un grupo organizado de entre 15 y 40 personas jóvenes se presentan encapuchados y con la cara tapada. Presentan una actitud violenta ya sean contra la actuación de la Guardia Urbana en funciones de regulación del tráfico, como de los ciudadanos no manifestantes que les recriminan su actitud”, remarca el informe de la policía municipal. Ese mismo día, un cabo de la urbana alerta que 15 encapuchados utilizaron “pirotécnica de gran potencia” para cortar la avenida al tráfico. También hicieron caso omiso a los agentes y prolongaron la protesta hasta 22.50. “No había ningún servicio de orden debidamente identificado”, destaca el informe en referencia a la ausencia de Mossos d’Esquadra.

El 28 de enero, 25 encapuchados patearon y dieron puñetazos a una veintena de vehículos que quedaron atrapados tras el corte de la Meridiana. La Urbana se acercó para evitar enfrentamiento y agresiones y evacuar los vehículos. Según el informe, los agentes fueron “increpados, recriminados e insultados por parte de los encapuchados poniendo en riesgo la integridad física de los agentes y de los conductores atrapados. Posteriormente los concentrados realizaron diversas hogueras. Las patrullas de las Guardias Urbanas avisaron a los Bomberos los cuales al llegar al lugar fueron rodeados por los concentrados impidiendo su trabajo de extinción de las hogueras, entre los aplausos del resto de manifestantes”.

Los agentes de la policía municipal han llegado a interceptar a manifestantes líquidos inflamables y cápsulas de aire comprimido. El 1 de febrero un coche patrulla de la Guardia Urbana se acercó para proteger la integridad física de los conductores atrapados en el corte diario. “El vehículo fue golpeado por 45 o 50 manifestantes y quedó atrapados entre ellos. Los agentes, una vez que no quedó ningún conductor atrapado y ante la actitud agresiva y hostil hacia ellos se vieron obligados a alejarse de lugar donde se encontraba el vehículo policial”. Los agentes pidieron apoyo a los Mossos d’Esquadra para rescatar el coche patrulla de la Urbana. Cuando lo recuperaron, comprobaron que los manifestantes habían pintado un lazo con espray de color amarillo en la parte posterior del vehículo.

El 4 de febrero un grupo de encapuchados bloquearon a un motorista, le quitaron las llaves del vehículo y le rompieron el retrovisor. Los manifestantes volvieron a hacer una hoguera y a impedir que actuaran los Bomberos. Los urbanos hablan en el informe de hogueras de cuatro metros de altura, de cortes de tráfico más haya del horario comunicado y de “alteraciones de orden público y daños en los bienes públicos y privados poniendo en peligro a las personas y los bienes”.

El Consistorio lamenta que el Departamento de Interior, a quien se comunica este tipo de concentraciones, no hay hecho caso a los informes de la Guardia Urbana y no prohíba los actos. Por su parte, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, lamenta que la inacción de Interior “causa un grave perjuicio a la movilidad de la ciudad y a los comerciantes de Nou Barris y Sant Andreu”.

 

 

Manifestación o circulación, ¿Qué prevalece?

Los expertos cuestionan la duración de la protesta. El catedrático en derecho constitucional de la UB, Xavier Arbós, mantiene: “Si sólo hubiera habido un corte, prevalecería el derecho de manifestación respecto al de circulación. La concentración de la Meridiana se está manteniendo ininterrumpidamente desde octubre. Creo que debería prevalecer el derecho a la circulación y trasladarse la manifestación a otro punto”. El profesor de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco, Javier Tajadura, mantiene que para “prohibir” una manifestación debe acreditarse que habrá “daños a personas o a bienes” y que no se puede trasladar la manifestación. Unos daños que el Ayuntamiento de Barcelona ha acreditado con sus informes. “En el caso de que se prohibiera la concentración de la Meridiana los manifestantes podría recurrir la decisión al Contencioso”, asegura.

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