Desalojos

Desalojado sin incidentes el edificio okupado La Ingobernable en Madrid

Martínez-Almeida tomó el edificio como caballo de batalla contra la okupación en la capital y ya en campaña electoral anunció que actuaría de forma fulminante

Varios jóvenes de La Ingobernable, esta mañana tras el cordón policial. En vídeo, declaraciones de portavoces del centro social y de los vecinos.L.R

Más de 130 efectivos de diferentes distritos de la Policía Municipal de Madrid y de las Unidades de Apoyo a la Seguridad (UAS, antidistubios), que han movilizado a 32 vehículos, han procedido sobre las tres de la madrugada al desalojo del inmueble situado en el número 39 de la calle del Gobernador, esquina con el paseo del Prado y muy cerca del CaixaForum, conocido como La Ingobernable y que pertenece al patrimonio municipal, del que ya se han hecho cargo los servicios técnicos del Ayuntamiento, informa la policía en una nota. El desalojo, que sus ocupantes aseguran que ha sido "sin notificación ni previo aviso", ha transcurrido sin incidentes. La Ingobernable, tomada desde 2017, era el principal centro social autogestionado de la capital y se había convertido en uno de los caballos de batalla electoral del PP junto con Madrid Central.

A las siete de la mañana, todos los accesos al inmueble seguían cerrados y en el paseo del Prado hay también unos 200 metros cortados. En la puerta, permanece apostado un furgón y un coche de policía, mientras vigilan la zona unos 10 municipales. En la calle, se concentraban unos 15 jóvenes del centro autogestionado sin poder hacer nada. Una chica ha pedido poder recoger sus cosas, pero no se le ha permitido. A las ocho ya eran 30 miembros y 40 poco después, que se han reunido en los bajos del CaixaForum para encontrar una solución. Por lo pronto, se ha convocado una concentración de protesta para esta tarde a las siete mientras siguen llegando más.

"Con nocturnidad y alevosía la policía mandada por el Ayuntamiento ha decidido desalojar sin atender nuestra necesidad de diálogo, ni la petición de la ciudadanía de mantener la actividad de este edifico. Las ideas son indesalojables. Lo que se ha creado aquí no acaba aquí", ha denunciado el portavoz del colectivo, Pablo Martínez. "Ahora mismo el edificio está desalojado por completo. Estamos intentando sacar los materiales como una exposición de fotografía, material de las clases de boxeo, de yoga, pero la policía nos ha dicho que cualquier cosa tiene que ir a través de Patrimonio", ha explicado Martínez, para añadir, parafraseando al Che Guevara, que los "ánimos están altos porque la lucha política solo se puede hacer desde la alegría".

El pasado 12 de agosto se publicó en el Boletín Oficial del Estado la notificación de desalojo por parte del Ayuntamiento de Madrid. El centro social autogestionado debía ser abandonado antes del 28 de agosto a las 10.00. Como no fue así, el Consistorio acudió a la vía judicial y el desalojo y recuperación del edificio fue autorizado por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 16 el 7 de octubre. Tras el desalojo, el Área de Obras y Equipamientos ha iniciado los trabajos para reforzar la carpintería exterior del edificio con el fin de evitar que sea okupado de nuevo. 

A las diez de la mañana, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la vicealcaldesa, Begoña Villacís, acompañados por la portavoz municipal y delegada de Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz, han hablado sobre el desalojo en una comparecencia en el Palacio de Cibeles. "Es una buena noticia para los madrileños. Tolerancia cero con los okupas. No eran un movimiento social, eran un movimiento facial porque eran unos caras", ha declarado Martínez-Almeida. 

"Tanto partido PP como Ciudadanos ya dijimos que iba a haber tolerancia cero con la okupación y más aún con ese colectivo que llevaba dos años enseñorándose con chulería de ese edificio que es propiedad de todos los madrileños", ha remachado el nuevo regidor, que ha anunciado que le darán "próximamente un uso que beneficie de verdad a los madrileños y a los vecinos del distrito Centro". Sobre cuál será dicho uso, el alcalde no ha dado ninguna pista y se ha limitado a decir que están estudiando opciones. Sanz ha apuntado que un centro de salud o una biblioteca, como ya adelantó Almeida en campaña, son algunas de las posibilidades.

Sanz también ha indicado que no había nadie en el edificio cuando se ha efectuado el desalojo —no es una casa okupa— y ha criticado las malas condiciones de limpieza en las que se encuentra. "El edificio se ha encontrado en un estado bastante lamentable de conservación y de higiene. No es un aspecto que este colectivo cuidara demasiado", ha reiterado el alcalde, que ha prometido que los enseres que se han encontrado se entregarán a un representante de este colectivo. La policía permanecerá en la zona "los días que hagan falta", ha advertido la concejal de Seguridad.

"Todo aquel que pretenda ocupar un edificio en Madrid y vivir gratis a costa de los.madrileños, que sepa que tarde o temprano va a ser desalojado. Este gobierno no va a permitir la ocupación ni en propiedades públicas ni privadas", ha prometido el regidor. Poco antes de la cita con los medios, el alcalde ya había felicitado a la policía y había cerrado la puerta a cualquier tipo de diálogo con los colectivos de La Ingobernable. "Enhorabuena a la Policía de Madrid por una actuación impecable en el desalojo de La Ingobernable. Esta es la única interlocución que vamos a tener en la ciudad de Madrid con los okupas", tuiteaba.

Almeida tomó el edificio como caballo de batalla contra la okupación en la capital y ya en campaña anunció que actuaría de forma fulminante. La historia de la okupación se remonta a 2015, cuando la entonces alcaldesa Ana Botella cedió el uso del inmueble por 75 años a la Fundación Ambasz para hacer un Museo de Arte, Arquitectura y Diseño. El proyecto nunca se materializó y el edificio permaneció vacío hasta 2017 cuando, después de una manifestación con el lema Madrid No se Vende, un grupo de personas decidió okupar el edificio.

Desde entonces, ha sido el punto de encuentro de centenares de colectivos sociales y tiene una amplia oferta de actividades. Unas mil personas, en reuniones de Nadie Sin Techo o Fridays for Future, clases de yoga, tango o boxeo, hacían uso a diario de un inmueble que, aseguraban, escondía un “pelotazo del PP”. Entre tanto, el Ayuntamiento de Manuela Carmena recuperó la titularidad pública del edificio tras indemnizar con 1,4 millones de euros a la fundación. En La Ingobernable, defienden su “derecho legítimo” a quedarse en el edificio porque entienden que vuelve a ser público debido a su okupación.

Almeida prometió en campaña que iba a hacer en el inmueble un centro de salud y una biblioteca y desde Ciudadanos, Begoña Villacís, ahora vicealcaldesa, quería que, además de la biblioteca, un Museo de la Fotografía. En la última junta de gobierno de julio el consistorio dijo que el edificio se destinará a equipamientos necesarios para el Distrito Centro, aún por determinar. Por ahora su futuro sigue siendo incierto.

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