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EDUCACIÓN

320 firmas de alumnos de un concertado no logran que las niñas puedan llevar pantalones largos

Una parte de los 1.200 estudiantes recogieron firmas el curso pasado pero el centro no ha aceptado la petición

santa maria de la hispanidad
La puerta principal del colegio Santa María de la Hispanidad, en el distrito de San Blas-Canillejas. GOOGLE MAPS

Las niñas, con falda. No hay más que hablar. Esa es la decisión que ha tomado el colegio concertado Santa María de la Hispanidad de Madrid, en el distrito San Blas-Canillejas, a pesar de que alrededor de 320 escolares recogieran firmas el curso pasado para pedir igualdad en la vestimenta. Esto es, poder llevar pantalones largos, como sus compañeros. Las chicas alegaban que en invierno pasaban frío, que se sentían observadas, que algunas tienen complejos y que al correr en el patio se les subía la falda. Ninguna razón ha pesado lo suficiente como para escuchar la petición de las menores y el Consejo Escolar del centro ha impuesto mantener las piernas al aire para ellas, y cubiertas para ellos.

A mediados del curso pasado, 320 alumnos de 1.200 que tiene el centro reunieron firmas para trasladar a la dirección una petición que preocupaba e indignaba a las chicas a partes iguales. Redactaron el escrito, lo elevaron a las altas esferas del centro y esperaron una resolución. El director, Pablo Carbajo, sorprendido por la petición y por que ésta saltara a los medios en mayo, no se cerró en banda y pospuso la resolución del entuerto para cuando finalizara el curso y se pudiera reunir el Consejo Escolar. Ahora, justo cuando ya han empezado de nuevo las clases, se ha conocido la decisión final de ese debate interno: como mucho se les facilita a las chicas una falda pantalón. De todas sus peticiones, a lo único a lo que se pone solución es al hecho de que se levante la falda. Pero las piernas seguirán al aire. Eso sí, en invierno se les permite llevar leotardos, medias o calcetines, “lo que ellas quieran”, decía una madre esta mañana en la puerta del colegio.

La polémica decisión ha provocado un pequeño terremoto en el colegio, donde hay matriculados niños desde los 3 hasta los 18 años, ya que los admite desde el primer ciclo de infantil hasta bachillerato. Las puertas del Santa María de la Hispanidad han abierto este lunes las puertas a un nuevo curso, y con él han llegado diferentes medios de comunicación entre los que había varias televisiones intentando recabar declaraciones de los estudiantes. La mayoría de padres con los que ha intentado hablar estaban sobre todo cansados del “acoso” al que han visto sometidos a sus hijos. También hay división de opiniones, mientras unos apoyan a las chicas que presentaron la petición, otros piensan que en realidad “ellas siempre quieren ir con falda” y que “si no están de acuerdo, que se cambien de colegio”.

Según explicó en mayo la dirección del centro a este periódico, el reclamo de los menores sorprendió al Ampa del colegio "por lo bien que habían cursado la petición". "Las niñas ven como discriminatorio el hecho de que no puedan llevar pantalón largo, hay muchas actividades del día a día en el colegio que no pueden hacer como el resto de compañeros", explicó entonces a la Cadena Ser una representante del Ampa, organización de padres y madres de los alumnos. Este lunes, la secretaría del colegio no daba abasto y aseguraba que el director se pondría en contacto con este medio para dar una explicación de la decisión. Todavía no lo ha hecho.

La Ley Orgánica 2/2006 de educación da autonomía a los centros para elaborar sus normas de organización y funcionamiento, por lo que les corresponde a ellos decidir si los alumnos deben hacer uso del uniforme y de sus características. La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid se ha hecho eco de esta ley y asegura que no van a involucrarse en ningún caso ya que la decisión sobre el tipo de uniformes es únicamente responsabilidad de cada colegio y que los alumnos deben acatar estas normas. Además, añaden que los padres siempre conocen las normas de vestimenta del colegio antes de matricular a sus hijos.

Por su parte, desde el sindicato CC OO han querido dejar clara su postura: “La libertad de cátedra tiene un límite, como dice bien claro la Constitución, no se puede discriminar por razones de género, ninguna mujer debe estar obligada a trabajar con una determinada ropa, y mucho menos desde que son niñas”. “Creemos que el colegio debería haber escuchado a las familias, de hecho en su momento pensamos que iba a hacerlo, porque es una demanda social. Pero también echamos en falta una intervención de la administración educativa, porque deben garantizar la igualdad, y nos preocupa que esté ausente en estas cuestiones”.

El reglamento interno del centro aclara que las menores tienen prohibido el uso de faldas "demasiado cortas", y que, en caso de que se incumpla, "se puede prohibir la entrada a la infractora". También están prohibidos los pendientes, los piercing y los tatuajes dentro del recinto escolar. Tampoco se adapta a la normativa el pelo demasiado largo, los tintes, crestas, coletas.

Este lunes ha empezado el curso para los alumnos de primaria en la Comunidad de Madrid. La Consejería de Educación y CC OO discrepan en el número total de profesorado en la educación pública y en el de las obras de los centros. Según el Gobierno regional, el curso 2019-2020 registra un ligerísimo crecimiento de la educación pública. Pero para CC OO, los números de alumnos no van acompasados con el profesorado y el sector está cada vez más precarizado.

Los uniformes, ahora más caros

Además de estar obligadas a llevar falda, este curso las alumnas solo pueden adquirirla en el colegio por un precio más alto que el año anterior, según ha informado la cadena Ser este lunes. Los nuevos uniformes de este año escolar tienen bordado el logotipo del centro, por lo que ya no se pueden comprar en cualquier supermercado. Según han señalado las familias a esta radio, antes la falda costaba unos 12 euros y ahora, la misma prenda con el bordado cuesta 40. 

Ocurrió un caso similar en 2015 cuando una madre de un alumno de un centro de Boadilla del Monte interpuso una queja porque los uniformes eran muy caros y el único punto de venta donde podían obtenerse era el propio colegio, ya que la prenda venía bordada con el logotipo. Se trata de la misma situación que viven las familias de los alumnos del Santa María de la Hispanidad, cuyo aumento de precio llega a triplicar el del uniforme básico, sin logo. En este caso, el Defensor del Pueblo dictaminó "adoptar medidas que reduzcan el coste de los uniformes escolares en los centros sostenidos con fondos públicos, favoreciendo la libertad de las familias de adquirir uniformes básicos en el establecimiento de su elección y, en el caso de que el centro exija que el uniforme incluya logotipos, escudos u otros emblemas, favorecer la adquisición separada de dichos elementos."

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