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Tormenta política por las polémicas sobre Ayuso

A solo unos días de la investidura, los partidos de izquierdas intentan desgastar a Cs por su alianza con el PP

Juan Trinidad, presidente de la Asamblea de Madrid recibe a Iñigo Errejón (Mas Madrid) en la ronda de consultas
Juan Trinidad, presidente de la Asamblea de Madrid recibe a Iñigo Errejón (Mas Madrid) en la ronda de consultas

El primer trueno de la tormenta generada por las polémicas que rodean a Isabel Díaz Ayuso retumbó el 10 de julio, en mitad del pleno de investidura sin candidato que se organizó en la Asamblea de Madrid: “Es tan heredera [de Esperanza Aguirre] como que su nombre aparece en sumarios como el de la Púnica, o en casos como el de Avalmadrid, que hemos conocido en las últimas semanas, y por los que usted no ha dado aún explicaciones”, le espetó Isabel Serra, de Unidas Podemos Madrid en Pie. Un mes después, el temporal no ha amainado. Al contrario. A menos de una semana para que la candidata sea investida como nueva presidenta con los votos de PP, Cs y Vox, la izquierda se movilizó ayer para desgastar a la formación conservadora y a la naranja, firme en la defensa de su pacto con la aspirante. Una campaña que el PP considera “coordinada e injusta” con la candidata.

Así, Más Madrid solicitó una reunión al resto de partidos, que consideró “urgente” tras conocer que Anticorrupción pide investigar a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, con las que la Díaz Ayuso trabajó codo con codo; que ésta cobró más de 4.000 euros al mes en una entidad público-privada subvencionada por la Comunidad; o que contactó con Avalmadrid para informarse del polémico aval concedido a una empresa participada por su padre, que nunca se devolvió. 

Además, tanto el PSOE como Más Madrid avanzaron que estudian denunciar ante la fiscalía anticorrupción la gestión de ese préstamo de 400.000 euros.

Finalmente, los partidos de la oposición recordaron que han registrado decenas de peticiones de comparecencias e información, así como preguntas para su respuesta escrita o en el pleno, para intentar esclarecer las decisiones de Avalmadrid, una empresa participada por la Comunidad.

Ese choque frontal entre el bloque de los partidos de derechas —PP, Cs y Vox— y el de los de izquierdas —PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos Madrid en Pie— avanza el tono bronco de una legislatura excepcional. Nunca antes hubo un gobierno de coalición en la Comunidad. La suma de PP y Cs, que compondrán ese Ejecutivo, no alcanza para sacar adelante los grandes hitos de la legislatura. Y la dependencia de Vox, que presionará a sus socios para hacer realidad sus promesas electorales, colocará a la formación naranja en la diana de la izquierda.

“Aquí hay una clara responsabilidad de Cs”, aseguró ayer José Manuel Franco, el secretario general del PSOE en Madrid, que ganó las elecciones con Ángel Gabilondo como candidato. “Están a tiempo”, siguió sobre la posibilidad de que Ignacio Aguado retire su apoyo a Díaz Ayuso, lo que parece imposible. “Las responsabilidades políticas en el PP no se han depurado. Se han ido trasladando, y con ello se ha ido ampliando la mancha de corrupción, que es más alargada cada día. Y lo que es más grave, parece que los que venían a regenerar la democracia están consolidando esa sospecha de corrupción”, siguió. “Es inasumible que pueda nacer un gobierno bajo esa sombra, provisional y que estará al pairo de lo que vayan investigando las fuerzas y cuerpos de seguridad y la justicia [en las causas abiertas de Púnica, Gürtel y Lezo]”.

“El PP tiene un problema estructural de corrupción, que no es de una cara o de otra, si no que afecta al conjunto del partido”, amplió Íñigo Errejón, el líder de Más Madrid. “Incluso antes de ser presidenta ya conocemos un currículum más que sospechoso de Díaz Ayuso”, siguió. “En esas condiciones es un insulto a los madrileños y a la higiene democrática investirla. Y por eso proponemos al resto de formaciones una reunión: no hay por qué darle cuatro años de prórroga a alguien que es muy posible que acabe como Cifuentes o Aguirre”.

“Isabel Díaz Ayuso va a llegar a la presidencia de la Comunidad de Madrid ya ahogada por varios escándalos”, lamentó Isabel Serra, de Unidas Podemos Madrid en Pie. “Daría risa ya escuchar a Ciudadanos, si no fuese por la gravedad del asunto, decir que ‘no le va a pasar ni una al PP en corrupción’, y no pedirle ni una sola explicación a Ayuso por estos escándalos”, siguió. “El mérito de Díaz Ayuso es estar tan manchada de posibles delitos antes incluso de ser presidenta”.

La candidata nunca ha sido llamada a declarar como testigo ni ha sido investigada. Tampoco ocupó puestos de responsabilidad ejecutiva hasta 2017, cuando fue nombrada viceconsejera. Y circunscribe a un asunto personal que aceptara en 2011 la donación del piso de sus padres, que así quedó fuera del alcance de posibles acreedores cuando la empresa participada por su progenitor —y avalada por Avalmadrid para un crédito que no se devolvió— empezó a tener problemas de liquidez.

“Escarbar en cómo arruinaron a mi familia hace ocho años para atacarme hoy políticamente me parece que es un ejercicio absurdo”, opinó el martes (el PP declinó ayer valorar las estrategias del resto de partidos). 

“No voy a entrar a valorar una situación que afecta a su familia, que nada tiene que ver con la política autonómica, que a día de hoy, al menos, no tiene implicaciones con la Administración regional y que por lo tanto creo que forma parte más de un intento de atacar o intentar desprestigiar a la señora Díaz Ayuso que de algo con contenido que pueda tener connotaciones de corrupción o de algún tipo de irregularidad”, coincidió Ignacio Aguado, su socio de Cs.

Los dos, sin embargo, saben que la tormenta no cesa. El pleno de investidura del miércoles, día en el que se vota, estará lleno de referencias a las polémicas que rodean a la aspirante.

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