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Ocho supervivientes del ‘Sin Querer Dos’ denuncian los despidos de la empresa armadora

Los tripulantes acusan a la compañía de “desatención” tras el acccidente en el que murieron tres marineros y otro sigue desaparecido

barco hundido en galicia Ampliar foto
Miembros de la embarcación de rescate bajan el cuerpo de uno de los marineros fallecidos.

El Juzgado de lo Social número dos de Pontevedra celebrará este lunes la vista del juicio por el despido de 8 de los supervivientes del barco Sin Querer Dospor parte de la empresa armadora. El pesquero se hundió el pasado 19 de diciembre frente a las costas de Finisterre dejando tres tripulantes muertos y un desaparecido por causas todavía sin aclarar que investiga un juzgado de Corcubión, A Coruña, en unas diligencias todavía secretas.

Este juicio se suma al ya celebrado por la reclamación presentada por otro de los tripulantes mientras dos más se encuentran pendientes de celebración, a consecuencia de los despidos realizados por la empresa armadora tras el hundimiento que afecta a la totalidad de la tripulación del barco, la mayoría a bordo en el momento del siniestro.

En un comunicado difundido por los marineros afectados, en su mayor parte vecinos de Cambados, estos acusan de “desatención” a los propietarios del buque hundido frente a las costas gallegas. “Como tripulación del barco Sin Querer Dos, queremos expresar nuestro reproche a la actitud que mantiene la empresa armadora, con absoluta independencia y respeto a la tramitación y resultado de los procedimientos judiciales en trámite”, señalan los marineros.

“Desde el luctuoso y fatídico accidente, cuyas circunstancias son objeto de investigación por un Juzgado de Corcubión, la actitud de la entidad armadora ha sido de total desatención con toda la tripulación”, afirman. Los supervivientes del accidente lamentan la actitud de la empresa para la que trabajaban la cual, además de los despidos de la totalidad de la tripulación enrolada en el barco siniestrado pero que no iba a bordo el día del accidente, denuncian que la compañía “ha mostrado una negativa constante a facilitar documentación debidamente solicitada para analizar y estudiar posibles compensaciones económicas que pudieran corresponder a los marineros”.

En el mismo comunicado, los supervivientes del cerquero con base en Portonovo también lamentan que la compañía armadora ni siquiera se haya sumado a los diversos homenajes que se han organizado en recuerdo a las cuatro víctimas del accidente: el patrón Manuel Serén, y los tripulantes Teófilo Rodríguez, Bernardino Padín y Guillermo Casáis, el segundo al mando cuyo cuerpo no apareció. El último de celebró en Cambados con motivo de la procesión de la Virgen del Carmen patrona de los marineros.

Sobre las causas del súbito naufragio se han barajado diversas hipótesis sobre las que han trabajado técnicos de la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos. La posibilidad de un golpe de mar o varios encadenados fue la primera conjetura que surgió tras la tragedia. Se descartaron, sin embargo, la falta de estabilidad del barco o que este hubiera impactado contra una roca.

De regreso a Portonovo, el barco venía del Cantábrico vacio, después de haber vendido sus capturas en A Coruña. Estaba perfectamente equipado y contaba con una experimentada tripulación. Diez días después del hundimiento el buque de Guardacostas localizó el cerquero mediante un sonar a 350 metros al noroeste de donde se accionó la radiobaliza el día del accidente.

A principios de julio se recuperó parte de las redes del barco. El aparejo de unos 20 metros de largo fue detectado en la superficie por la tripulación de un velero que alertó al centro de coordinación marítima ante el potencial peligro para la navegación.

 

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