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PP, Cs y Vox pactan la presidencia de la Asamblea y facilitan el acuerdo para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid

Los tres partidos suman sus votos para elegir a Juan Trinidad (Cs) como presidente y dejan fuera de la mesa a Más Madrid y Unidas Podemos

Rocío Monasterio a su llegada a la Asamblea de Madrid. En vídeo, Juan Trinidad (Ciudadanos), elegido presidente de la Asamblea de Madrid.

PP y Cs han unido sus votos con el partido de ultraderecha Vox este martes para convertir en presidente de la Asamblea de Madrid a Juan Trinidad (Cs), con lo que dan un paso de gigante para conseguir juntos los Gobiernos del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid. La formación de esos dos Ejecutivos ocupará de forma inmediata a los representantes de los tres partidos de derechas: el de la capital se decide este sábado, y el de la región el próximo 11 de julio. Si PP, Cs y Vox logran sellar esos pactos, gobernarán en dos plazas en las que no ganaron las elecciones, ya que Manuela Carmena (Más Madrid) se impuso en el Ayuntamiento y Ángel Gabilondo (PSOE) en la Comunidad. [Consulta el pactódromo tras el 26M].

Más Madrid recurrirá al Tribunal Constitucional

Íñigo Errejón, líder autonómico de Más Madrid, ha anunciado que interpondrá un recurso contra la configuración de la Mesa de la Asamblea de Madrid, ya que el pacto de PP-Cs-Vox permite a la fuerza de Rocío Monasterio tener representación habiendo obtenido menos votos que la suya en las elecciones del 26 de mayo.

"El pacto de la vergüenza en Madrid arranca con un estafa democrática que atenta contra el Estatuto de Autonomía", ha escrito Errejón en sus redes sociales. "Amordazan la Mesa de la Asamblea y Cs da entrada a Vox (8,8% voto) dejando fuera a Más Madrid y a Unidos Podemos (5,6%)", ha seguido. "Iremos al Tribunal Constitucional".

El capítulo primero, artículo 12. c), del estatuto de autonomía, establece la proporcionalidad de la mesa: "La composición y funciones de la Mesa, las Comisiones y la Diputación Permanente, de manera que los Grupos Parlamentarios participen en estos órganos en proporción al número de sus miembros"

No ha sido un pacto sencillo, aunque al final se haya impuesto la lógica inclemente de la aritmética parlamentaria: ni Cs podía lograr la presidencia de la Cámara sin los votos de Vox, ni Vox podía lograr presencia en la Mesa sin el apoyo de Cs. En ese contexto, Isabel Díaz Ayuso (PP) ha tenido que intermediar hasta el último segundo entre Ignacio Aguado (Cs) y Rocío Monasterio (Vox) para que superaran sus diferencias. Y juntos han encontrado una solución de compromiso: los 26 votos que Vox necesitaba para lograr una vicepresidencia se los ha proporcionado el PP, que a su vez ha recibido otros 26 de Cs en compensación. Un movimiento decidido para que la formación naranja pueda mantener que no ha pactado nada con la verde.

Aunque los representantes del partido de Albert Rivera y Santiago Abascal han llegado a reunirse a primera hora, no se ha producido una cita a tres ni el desbloqueo ha sido fácil. Eso ha rodeado de tensión los minutos previos al pleno de la Asamblea, que ha arrancado este martes al mediodía sin que se comunicara oficialmente ningún pacto. Solo la posibilidad de que el PSOE acabara controlando la Cámara, un organismo decisivo para el devenir de la legislatura, ha acabado azuzando a los tres partidos de derechas a ponerse de acuerdo.

Así, Cs presidirá la Asamblea y ocupará la secretaría tercera; el PP tendrá la vicepresidencia y la secretaría primera; el PSOE la vicepresidencia y la secretaría segunda; y Vox la vicepresidencia tercera. En consecuencia, si las tres formaciones de derechas mantienen su acuerdo de cara a los principales asuntos de la legislatura, eso les concederá mayoría en el organismo (por 5 a 2), del que han quedado fuera Más Madrid y Podemos. Es más, la suma de los votos de PP y Cs les permitirá gobernar el hemiciclo incluso si no les secunda Vox.

La izquierda ha maniobrado hasta el último momento para rebajar la fuerza de la derecha, y ha tomado tantos riesgos que ha acabado dañando sus propios intereses. El PSOE ha perdido la vicepresidencia primera de la Cámara en favor del PP, ya que solo 34 de sus 37 diputados han votado a su candidato. ¿La razón? Que esos diputados han apoyado a la candidata de Más Madrid (30), con la esperanza de que PP y Cs hubieran puesto toda su fuerza en su candidata para el puesto, lo que habría propiciado un empate a 30 entre los candidatos de Más Madrid y Vox que habría dejado al partido de extrema derecha fuera de la Mesa (la formación de Íñigo Errejón tuvo más votos en los comicios). Pero la formación de Díaz Ayuso midió bien, maximizando sus apoyos, y consiguió que su acuerdo llegara a buen puerto.

Para que Cs pueda mantener que no ha apoyado a Vox, los partidos de derechas orquestaron una complicada estrategia. El PP obtuvo la vicepresidencia primera gracias a los 26 votos de Cs y 9 suyos. Eso le permitió garantizar la vicepresidencia tercera para Vox, que apoyaron los 12 representantes de Monasterio y 21 de Díaz Ayuso.

El pacto en la Asamblea puede facilitar también un acuerdo de las derechas para gobernar en el Ayuntamiento de Madrid, que debe quedar constituido este próximo sábado y en el que PP, Cs y Vox esperan llegar a un acuerdo en base a un elemento común: su rechazo al mandato de Carmena. El principal escollo de la negociación es quién ocupará la alcaldía. Ciudadanos apuesta por su candidata, Begoña Villacís.

 

Negociación para la presidencia regional

La votación para elegir al nuevo presidente de la Comunidad se producirá el próximo 11 de julio. Hasta entonces, Díaz Ayuso seguirá intermediando entre Aguado y Monasterio para lograr los votos necesarios para que el PP mantenga el poder en Madrid, donde gobierna desde 1995. Solo la alianza de las tres formaciones de derechas les permitiría alcanzar la mayoría absoluta (que está en 67 votos, por los 68 que ellos reúnen), dejando en nada la victoria del PSOE en las elecciones del 26 de mayo, la primera de los socialistas en la región desde 1987. [Gráfico: resultados de las elecciones autonómicas en Madrid]

El pacto de los tres partidos de derechas ha sorteado numerosas dificultades. Cs ha mantenido un veto a negociar directamente con Vox: la primera reunión entre Aguado y Monasterio no ocurrió hasta este domingo. Vox, a su vez, exigía mantener una reunión a tres antes de prestar sus decisivos votos para elegir a Trinidad como presidente. La labor mediadora del PP, encabezada por la propia Díaz Ayuso, que se pasó el lunes pegada al teléfono, ha servido para superar la primera fase negociadora sin resolver esas discrepancias clave.

Sin embargo, las tres partes tendrán que afrontar esos problemas en las próximas semanas. Queda un mes para elegir al próximo presidente de la Comunidad, y ya ha llegado el momento de hablar de un programa común, y del formato del próximo Gobierno: en solitario del PP, de coalición entre PP y Cs con apoyo externo de Vox, o tripartito.

En Murcia, el diputado de Ciudadanos, Alberto Castillo, también ha resultado elegido presidente de la Asamblea, en su caso en segunda votación, con los votos del Partido Popular, durante la sesión de constitución de la Asamblea Regional para ser presidente de la Cámara durante la X legislatura. Castillo logró en primera votación 22 votos (correspondientes a los del PP y a los de Ciudadanos), mientras que el candidato del PSOE Alfonso Martínez Baños, obtuvo el apoyo de su grupo, 17 votos. En la primera vuelta, los diputados de Vox votaron en blanco, y los dos de Podemos dieron su apoyo a la candidata de su grupo, María Giménez.

Así fue la votación

Aunque PP, Cs y Vox llegaron a la Asamblea sin haber alcanzado un pacto formal, sabían perfectamente cómo combinarse para dominar la Mesa de la Cámara. Como consecuencia, la derecha dispondrá de 5 votos en el organismo (2 del PP, 2 de Cs y 1 de Vox) por dos de la izquierda (ambos del PSOE). Así se decidió todo.

Presidencia. Juan Trinidad, diputado de Ciudadanos, logró 68 votos. Al alcanzar la mayoría absoluta, se impuso a la candidata socialista, Pilar Llop. Eso implica que todos los diputados de PP, Cs y Vox votaron al mismo candidato.

Las tres vicepresidencias. Para que Cs pueda mantener que no ha apoyado a Vox, los partidos de derechas orquestaron una complicada estrategia. El PP obtuvo la vicepresidencia primera gracias a los 26 votos de Cs y 9 suyos. Eso le permitió garantizar la vicepresidencia tercera para Vox, que apoyaron los 12 representantes de Monasterio y 21 de Isabel Díaz Ayuso. En medio, el PSOE solo logró la vicepresidencia segunda por una táctica a medio camino entre el error y el intento de sorpresa. Solo 34 de los 37 diputados socialistas apoyaron a su aspirante. Los tres restantes votaron a favor del candidato de Más Madrid. ¿La razón? Que aspiraban a forzar un empate a 30 votos entre el candidato de Vox y el de Más Madrid para que la extrema derecha se quedara sin el puesto —que el partido de Íñigo Errejón tuviera más votos en las elecciones hubiera inclinado la balanza—.

Las tres secretarías. PP, Cs y PSOE se repartieron los puestos.

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