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Urbana y Mossos desalojan de forma indefinida a los manteros de la estación de plaza Catalunya

La policía municipal dirige un operativo que prevé la presencia continua de agentes en el sitio

Vestíbulo vacío en la estación subterránea de plaza Catalunya.
Vestíbulo vacío en la estación subterránea de plaza Catalunya.

La Guardia Urbana de Barcelona junto con los Mossos d’Esquadra y los vigilantes de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y Renfe se desplegaron, este mediodía, en el intercambiador de tren y metro de plaza Catalunya para evitar que se instale el mercado ilegal de top manta que lleva meses cronificado en esta parte subterránea de la ciudad. La policía municipal barcelonesa asegura que este operativo —realizado una semana antes del Mobile World Congress— se llevará a cabo de forma “permanente” las próximas semanas.

La actuación policial llevaba orquestándose desde el pasado mes de octubre después de un verano en que tanto el subsuelo como el exterior de plaza Catalunya había sido tomado por los vendedores ambulantes ilegales. El Ayuntamiento de Barcelona reclamó entonces a los Mossos d’Esquadra que tomarán la iniciativa en el desalojo del intercambiador. Diariamente, más de un centenar de vendedores ambulantes se instalaban en la infraestructura creando un verdadero problema de seguridad. El Consistorio acusaba a la policía de la Generalitat de desatender su competencia en un espacio ferroviario. Por su parte, la policía autonómica consideraba que la responsabilidad en venta ambulante ilegal era de Guardia Urbana. Fuese de quien fuese la competencia, los manteros se habían instalado en el lugar y solo se ausentaban del mismo cuando, dos veces por semana, se llevaba a cabo un dispositivo conjunto que les ahuyentaba del zoco durante unas horas.

El Ayuntamiento siguió reclamando por un lado más implicación de Renfe y TMB en el problema de seguridad que se estaba produciendo y, por otro, que los Mossos tomaran las riendas de un futuro operativo que solo podía pasar por la “saturación” policial de la zona. O lo que es lo mismo, que los agentes de ambos cuerpos se instalarán en el intercambiador antes que los manteros y así desgastar —y aburrir— a los vendedores ambulantes que deberían buscarse otro lugar para realizar sus ventas.

A principios de enero, y tras varias reuniones, la Guardia Urbana optó por dirigir el operativo —ya que no lo iban a coordinar los Mossos— pero exigió saber, antes de llevarlo a cabo, el número de efectivos que iba a utilizar la policía autonómica en la intervención.

Esta mañana, justo una semana antes de que comience el MWC, poco después de las 12.00 se llevó a cabo el operativo. El inspector de la Unidad de Apoyo Policial (USP) de la Guardia Urbana, Josep Jordi Guerrero, recalcó que los encargados de vigilar el espacio son TMB y Renfe aunque “dada la incapacidad manifiesta de los vigilantes ante una ocupación tan elevada y mantenida en el tiempo” se llevó a cabo por urbanos y mossos. Guerrero aseguró que el número de agentes de la policía municipal que participaron ayer sobrepasaba la cuarentena mientras que cifró en 15 los mossos que actuaron en el operativo.

Los policías, antes de que llegaran los manteros, se colocaron en las entradas del intercambiador impidiendo que los vendedores accedieran. Paralelamente, vigilantes de TMB acompañados por ambos cuerpos policiales hicieron rondas dentro de las estaciones por lo que los ambulantes no pudieron acceder a la zona y solo 15 fueron interceptados.

El comisionado de Seguridad de Barcelona, Amadeu Recasens, insistió en que el objetivo es que el espacio quede vacío. “Intervendremos con la fuerza necesaria para que dejen de hacer esta actividad”, amenazó Recasens. La presencia de agentes se mantendrá, según el comisionado, “el tiempo que sea necesario” y se irá modulando en función de la situación.

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