Un incendio en Oímbra arrasa un castro y alcanza restos de un castillo

El colectivo Olimbria de defensa del patrimonio pide la intervención de la Xunta en una zona con importantes yacimientos pero "abandonada" por Cultura

Yacimiento arrasado en As Chás (Oímbra) en el incendio de finales de agosto.
Yacimiento arrasado en As Chás (Oímbra) en el incendio de finales de agosto.F. Serrulla

El aparatoso incendio se pudo ver desde varios municipios de la comarca y en especial desde la fortaleza de Monterrei, en plena temporada alta del Parador que hoy ocupa parte de la acrópolis. Un fuego iniciado, supuestamente, al borde de la autovía de las Rías Baixas, A-52, el pasado 29 de agosto ascendió rápidamente por la ladera y se cebó en terrenos de Vilaza (Monterrei) y As Chas (Oímbra), durante dos días. Según los datos oficiales de la Xunta de Galicia, la superficie quemada fue de poco más de 126 hectáreas, aunque otros cálculos a través de las imágenes del satélite Copernicus (un servicio de la Comisión Europea para la gestión de emergencias) elevaron la cifra a 194 hectáreas. Medio rural informaba en concreto que de estas hectáreas, 113,55 eran "de monte raso y el resto de arbolado". Pero ayer un grupo de defensa del patrimonio cultural y natural de la comarca integrado por vecinos, el Colectivo Olimbria, destacaba en un comunicado la dimensión del desastre: las llamas del incendio de Monterrei y Oímbra habían hecho "arder casi en su totalidad" el castro denominado A Cidade das Laxes das Chás. Además, el mismo fuego había alcanzado en su perímetro de protección los restos del castillo medieval de Lobarzán, levantado para dominar este territorio mucho antes que el de Monterrei.

El incendio también cercó o afectó "petroglifos, tumbas antropomorfas objetos de toda clase, cerámicas antiguas, un sinfín de pequeños animales y un buen número de especies vegetales" que "simplemente han desaparecido". Los hechos en una zona de alta concentración de restos, que son calificados como una "agresión sin precedentes" en la comarca de Monterrei, pasaron aquellos días casi desapercibidos: "apenas un par de frases en el periódico local y aquí se acabó la historia", protesta el colectivo Olimbria ante el olvido de esta riqueza patrimonial.

Tumba antropomorfa en una zona cercada por el incendio de Oímbra.
Tumba antropomorfa en una zona cercada por el incendio de Oímbra.F. Serrulla

Desde que se fundó en enero de 2018, este grupo altruista asegura que ha "tenido que presenciar cómo los principales símbolos del patrimonio cultural de Oímbra" han sido brutalmente maltratados: además del reciente caso del incendio forestal, "hace unos meses el castro de O Muro do Búbal resultó muy dañado posiblemente por la imprudencia y/o la ignorancia inexcusable de una junta de montes", denuncia la plataforma.

Los miembros de Olimbria creen que, ahora, el desastre de A Cidade das Laxes das Chás, que ha "ardido casi en su totalidad" no se debe a una "simple imprudencia", como se sospechó en un principio. El grupo reconoce que la alcaldesa de Oímbra, Ana Villarino, es "muy sensible con el patrimonio" y "dedica un enorme esfuerzo a protegerlo". Pero considera que "no es suficiente", porque en la protección de la riqueza cultural y natural deben tomar parte "los ciudadanos denunciando a los que la expolian, a los que la maltratan, a los que no la respetan". Y además, apunta, "es el momento de una gran inversión de Patrimonio de la Xunta en la comarca. Es hora de poner todo este patrimonio en el lugar que le corresponde". "Con los castros, castillos y otros yacimientos quemados y derruidos no hay progreso", insiste el colectivo Olimbria. "El patrimonio cultural y natural es una fuente de riqueza, no es solo un gasto", reivindica. "Y la comarca lleva muchos años casi totalmente abandonada por Patrimonio. Aunque peor está Ourense" capital, recuerda por último la plataforma: "Que va para 20 años sin museo Arqueológico, y casi todos tan contentos".

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS