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Un fuego causado por un rayo devora 100 hectáreas en Quiroga y sigue sin control

Otro incendio en Chandrexa de Queixa arrasa más de 23 hectáreas y el de Monterrei queda extinguido después de destruir más de 126 hectáreas y dañar yacimientos arqueológicos

Incendio forestal en Nigrán (Pontevedra), el pasado mes de octubre.
Incendio forestal en Nigrán (Pontevedra), el pasado mes de octubre.

El fuego forestal más grave en estos momentos en Galicia es el que se declaró en el ayuntamiento lucense de Quiroga en torno a las cinco y media de la tarde del domingo, supuestamente a causa de un rayo en una jornada con abundantes tormentas en la provincia. Este incendio ha devorado ya más de 100 hectáreas y de momento continúa sin estar bajo control, aunque según la última información facilitada por la Consellería de Medio Rural se puede considerar "estabilizado" desde la tarde del lunes. En los trabajos han participado de momento cinco aviones, 11 helicópteros, 43 brigadas, 15 motobombas, nueve agentes, un técnico y dos palas.

Por su parte, el incendio iniciado en la madrugada de ayer en el municipio ourensano de Chandrexa de Queixa está controlado, según la Xunta de Galicia, desde las cuatro de la tarde tras quemar 23,4 hectáreas en la parroquia de Casteligo. El fuego comenzó en torno a la una de la madrugada y en su extinción trabajaron 16 brigadas, cinco motobombas, tres agentes y, cuando pudieron sobrevolar la zona con la luz del día se unieron siete helicópteros y dos aviones.

El anterior incendio localizado en la provincia de Ourense, entre los ayuntamientos de Monterrei y Oímbra, comenzó el miércoles pasado antes de las seis de la tarde y no fue sofocado hasta última hora de la tarde del domingo. El fuego se inició, supuestamente, por accidente o negligencia al borde de la autovía de las Rías Baixas, A-52, y se cebó fundamentalmente en terrenos de Vilaza (Monterrei), además de en la zona de As Chas (Oímbra). Aunque otros cálculos a través de las imágenes del satélite Copernicus, un servicio de la Comisión Europea para la gestión de emergencias, elevan la superficie quemada a 194 hectáreas, según las estimaciones aportadas por la Consellería el fuego afectó a poco más de 126 hectáreas, de las que "113,55 son de monte raso y el resto de arbolado". Sea como fuere, fuentes de los servicios de extinción han asegurado a El País que el fuego, que creció ladera arriba con gran rapidez, afectó a dos yacimientos arqueológicos del lugar, que incluyen castros y tumbas antropomorfas.