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La Comunidad da una plaza a un autista en desamparo tras una queja del Defensor

La Consejería de Asuntos Sociales buscará plaza urgente al joven sin atención por haber cumplido los 18

La Comunidad buscará una plaza de manera urgente a un joven autista tras una recomendación del Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, que le pedía que garantizara que los menores con discapacidad en situación de desamparo siguen recibiendo la atención que necesitan una vez alcanzan la mayoría de edad. La recomendación tiene su origen en el caso de un menor tutelado al que, una vez cumplió los 18, se le privó de la atención que recibía y desde entonces se encuentra en su domicilio familiar.

Francisco Fernandez Marugán, en la sede del Defensor del Pueblo.
Francisco Fernandez Marugán, en la sede del Defensor del Pueblo.

La recomendación de la Institución, dirigida a la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, tiene su origen en una denuncia de un particular sobre el caso de dos hermanos autistas con un grado de dependencia III y un 75% y un 65% de discapacidad cada uno, ingresados en un centro para menores autistas desde julio de 2014 y tutelados por la Administración.

Cuando en noviembre de 2017 el mayor de los dos cumplió 18 años, y únicamente por ese motivo, se vio privado de la atención social y sanitaria que recibía en el centro residencial por su discapacidad y dependencia.

Desde entonces, se encuentra en el domicilio familiar, sin poder acudir a ningún centro ni tener ayuda de ningún tipo, y sin que la situación de desprotección familiar haya variado. Su familia no puede proporcionarle el cuidado que necesita y que la Comunidad conoce.

Un informe de la propia Consejería, elaborado siete meses después del retorno del joven a su casa, reconocía que el joven requería de la supervisión de un adulto de forma permanente para desarrollar todas las actividades de la vida diaria, así como para el mantenimiento “de su seguridad” y que en el domicilio familiar se encuentra “privado de la necesaria asistencia”.

Tras cumplir 18 años, fue incluido en la lista de espera para acceso a una plaza de atención residencial para personas con discapacidad intelectual.

En opinión del Defensor del Pueblo, la Comunidad de Madrid conocía desde el momento en que asumió la tutela de los menores que cuando cumplieran 18 años necesitarían apoyos generalizados durante toda su vida. Además, la Institución señala en el escrito enviado a la Consejería que dicha administración tiene acceso y posibilidades de conocer y gestionar para sus tutelados los recursos sociales, sanitarios y educativos disponibles.

Además de la recomendación formulada, el Defensor también pide a la Comunidad de Madrid que informe sobre las medidas que va a adoptar para que el joven pueda acceder finalmente a la plaza residencial que necesita, tal y como tiene reconocido en el Programa Individual de Atención (PIA).

La Consejería de políticas sociales y familia ha reactivado el caso y está valorando la situación del joven para poder asignarle un recurso lo más adecuado a sus necesidades, afirman fuentes de la Consejería de Políticas Sociales y Familia. “En principio tendrá adjudicada una plaza la semana que viene”, afirman.

La Ley de Servicios Sociales de Madrid articula un sistema de servicios sociales tomando en consideración tres sectores de edad: menores, adultos y mayores, pero permite en su artículo 20.1 la continuidad de los servicios sociales que venían disfrutando quienes pasen de una etapa a otra y la adaptación flexible de los límites de edad señalados, a fin de aplicar los recursos más adecuados a cada situación.

El Defensor considera que el joven podría estar sufriendo una doble discriminación, por razón de edad y de discapacidad, dado que se ha visto privado de la asistencia en residencia específica para sus necesidades por el hecho de haber cumplido los 18 años.