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Comín pide delegar su voto y allana el camino para una investidura

La Mesa del Parlament tiene que aprobar la prerrogativa que ya tienen Puigdemont y los políticos presos

El exconseller Toni Comín en Bruselas.
El exconseller Toni Comín en Bruselas. AFP

El diputado republicano Toni Comín ha solicitado esta mañana a la Mesa del Parlament poder delegar su voto para los próximos plenos, como ya lo hace el expresidente Carles Puigdemont o los diputados que están en prisión preventiva. Si se le concede esta prerrogativa, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana contarían con 66 votos, lo cual les permitiría investir a un presidente en la segunda votación, cuando solo se necesitan más votos a favor que en contra.

El expresidente solicitó la delegación una vez fue detenido en Alemania, al considerar que entonces su situación ya era homóloga a la de Oriol Junqueras o a la de Jordi Sànchez, a los que el Tribunal Supremo había considerado aptos para pedir la delegación. Comín, curiosamente, no lo había hecho, a la espera de tener claro si su situación judicial era similar. La oposición no ha impugnado el voto de Puigdemont.

Esquerra ha pedido esta mañana a la Mesa que Comín pueda delegar su voto en el portavoz del grupo parlamentario, Sergi Sabrià. Mañana martes se reúne la Mesa y abordará el tema, con lo cual es posible que Comin pueda votar en el pleno del miércoles. Si finalmente se concede la delegación, Junts per Catalunya y ERC tendrían 66 votos. La mayoría absoluta son 68. Así se allana un poco más el camino para una investidura en Cataluña, a menos de un mes que venza el plazo para que se disuelva la Cámara de manera automática y se repitan las elecciones.

El reglamento del Parlament establece que en una primera votación, el candidato tiene que obtener una mayoría absoluta. Si no lo logra, en 48 horas se ha de celebrar otra votación. Y si el diputado elegido recibe más votos a favor será el president de la Generalitat. En los cuatro intentos anteriores de investidura, todos frustrados por la justicia, la CUP ha asegurado que se abstendrá o, en el caso de Puigdemont, votará a favor. Si Comín delega el voto, una abstención de los anticapitalistas sería suficiente para tener un presidente en segunda votación.