Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La continuidad de la alcaldía socialista de Alicante, en manos de una tránsfuga de Podemos

Tras la negativa de Ciudadanos a apoyarla, Montesinos busca el apoyo de una edil expulsada de la formación morada

La alcaldesa de Alicante, Eva Montesinos, en el centro, tras la imagen religiosa, con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a su izquierda.
La alcaldesa de Alicante, Eva Montesinos, en el centro, tras la imagen religiosa, con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a su izquierda. EFE

La continuidad de un gobierno del PSOE en Alicante, la segunda ciudad más poblada de la Comunidad Valenciana (330.000 habitantes) en manos socialistas, depende de una concejal tránsfuga: Nerea Belmonte, expulsada de Podemos y de la coalición Guanyar Alacant. La alcaldesa accidental, Eva Montesinos, necesita su apoyo para ser investida antes del próximo 23 de abril y suceder así a Gabriel Echávarri, doblemente procesado por prevaricación y que hizo oficial su dimisión el pasado lunes. De lo contrario, el Ayuntamiento volverá a ser dirigido por el Partido Popular, aunque no consiga reunir la mayoría de la asamblea local, al haber sido la lista más votada en las últimas elecciones, como establece la ley para casos de este tipo.

La corporación municipal cuenta con 29 regidores. El PP dispone de ocho actas, el PSPV-PSOE, de seis, cinco son de Guanyar, otras tantas de Ciudadanos, tres de Compromís y las dos restantes pertenecen a ediles no adscritos: Fernando Sepulcre, expulsado de Ciudadanos, y Belmonte.

Montesinos ha presidido este jueves su primera romería de la Santa Faz, una de las principales celebraciones de Alicante, como primera autoridad municipal y ha pedido a la reliquia que veneran los alicantinos la vuelta de “la cordura”. En esa línea, se ha mostrado convencida de que los socialistas lograrán que se respete el mandato ciudadano de un gobierno progresista. "Para nosotros, la unidad y el diálogo es lo principal en política; para eso luchamos, está en el ADN del PSOE y es lo que pretendemos", ha manifestado.

A su lado, el presidente de la Generalitat y secretario general del PSPV, Ximo Puig, ha abogado también por recuperar “la normalidad absoluta" en Alicante para afrontar "un año decisivo para el futuro" de la ciudad y de la Comunidad Valenciana. También ha alagado a la alcaldesa en funciones por el “papel aglutinador” que a su juicio está desempeñando.

La mayoría absoluta del Ayuntamiento alicantino la otorgan 15 concejales. Los socialistas, con Echávarri a la cabeza, gobernaban en solitario desde el pasado noviembre, cuando sus antiguos socios, Guanyar Alacant (confluencia de Izquierda Unida, Podemos e independientes) y Compromís, abandonaron el ejecutivo tripartito surgido tras la cita electoral de mayo de 2015 por la negativa del entonces alcalde a dimitir tras verse imputado en dos causas judiciales, unas investigaciones que finalmente han forzado su renuncia.

Montesinos se ha garantizado ya 14 sufragios –los del PSPV, Guanyar y Compromís- para ser investida. Tanto Ciudadanos como el edil no adscrito Fernando Sepulcre se han negado a respaldarla. El tránsfuga, que sustenta el gobierno del PP en la Diputación Provincial de Alicante, ha llegado incluso a postularse para dirigir una suerte de gobierno de concentración, con representantes de todos los partidos, hasta las próximas elecciones.

A la candidata socialista, por tanto, solo le resta la opción de Belmonte, con quien se reunió este martes. Montesinos ha apelado a la adscripción progresista de esta edil, tras destacar el carácter “constructivo” de un encuentro en el que, según su versión, se habló “de proyectos y de programa”. “Ella es una persona de izquierdas y esperamos que actúe en consecuencia”, ha señalado Montesinos.

Belmonte no se ha pronunciado todavía públicamente, pero ha puesto sobre la mesa de negociación la posibilidad de cobrar un sueldo municipal, lo que obligaría a modificar el reglamento actual del pleno, según fuentes conocedoras de las conversaciones. Guanyar exige que esa modificación aborde también otros aspectos. Y en todo caso, a priori, la coalición se opone tajantemente a que su antigua integrante reciba un salario público.

Nerea Belmonte ocupó la Concejalía de Acción Social en representación de Guanyar hasta marzo de 2016, cuando fue expulsada por incumplir el código ético de la coalición al adjudicar a dedo contratos menores a dos conocidos, dos compañeros de Podemos responsables de una agencia de comunicación. En julio de ese mismo año, el Comité de Garantías de Podemos en la Comunidad Valenciana ratificó su expulsión de la formación morada.

Aunque nunca llegó a ser denunciada en los tribunales, pasó a la bancada de los concejales no adscritos. Desde entonces, ha apoyado al tripartito de izquierdas antes de su ruptura, pero también se ha alineado en más de una ocasión con la oposición de PP y Ciudadanos. De no haber acuerdo, el Partido Popular, que ha registrado ya ante un notario una moción de censura y ha denunciado en Fiscalía la supuesta financiación ilegal de los socialistas alicantinos, recuperaría la alcaldía.

Más información