Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una auditoría revela que Agbar sobrevaloró los activos que aportó a la empresa mixta de aguas

Un informe de la AMB estima que las instalaciones valen una cuarta parte de lo declarado en 2012

La planta depuradora de Sant Feliu de Llobregat. Ampliar foto
La planta depuradora de Sant Feliu de Llobregat.

Una auditoría presentada hoy por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) asegura que los activos aportados por Agbar en 2012 en la creación de la empresa mixta que suministra el agua a la ciudad y 22 municipios que la rodean (2,9 millones de habitantes) tienen un valor de 130 millones de euros, casi cuatro veces menos que los 476 millones declarados y aceptados en su día por el ente supramunicipal, controlado entonces por CiU y el PSC.

Según el estudio, la sobrevaloración de activos incluye 230 millones de euros en instalaciones ya amortizadas y otros cuyo coste habían asumido en realidad los promotores urbanísticos. Un total de 116 millones más corresponden a equipos de abastecimiento en alta, que no formaba parte del objeto por el que fue creada la empresa mixta. El abastecimiento en alta es el que se ocupa de la captación y potabilización del agua y su traslado hasta los depósitos de cabecera de los municipios.

La auditoría, presentada por el concejal de Agua, Eloi Badia, añade un nuevo punto de tensión entre Agbar y el Ayuntamiento de Barcelona, que no ha ocultado su apuesta por la remunicipalización del servicio. La empresa mixta gestiona el suministro de agua potable al área metropolitana de Barcelona desde 2012, cuando la sociedad fue creada con el 85% del capital en manos de Agbar y el 15% restante controlado por la AMB. Posteriormente, Agbar vendió un 15% del capital de la empresa mixta a La Caixa.

La adjudicación del servicio fue muy contestada desde su misma gestación porque el proceso fue hecho por la vía directa y sin pasar por concurso público. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) la anuló por este motivo en marzo de 2016 tras los recursos presentados por tres empresas de la competencia: Aqualia (del grupo FCC), Acciona y Aguas de Valencia. Agbar recurrió el fallo y el caso está ahora pendiente del Tribunal Supremo. Hasta que éste no adopte una decisión definitiva, la empresa mixta sigue gestionando el servicio.

Badia ha informado de que la sobrevaloración de los activos ha sido detectada tras analizar toda la red de la empresa mixta con datos e información aportados por la propia compañía. La auditoria fue encargada en abril de 2016 tras un acuerdo del Consejo Metropolitano después de que se hiciera pública la sentencia del TSJC.

La auditoría ha valorado todas las instalaciones de la red de abastecimiento en baja (la que distribuye el agua desde los depósitos municipales hasta los grifos de domicilios), que es el ámbito en el que la AMB tiene competencias. Su objetivo era averiguar el valor económico de toda la red para aclarar cuánto valían los activos aportados por Agbar. La AMB ha informado que ha "aplicado los criterios técnicos y económicos habituales en estos procesos y siguiendo las indicaciones de la sentencia que anuló la adjudicación.

A partir de ahora se abre un plazo de alegaciones que empezará con la entrega de la auditoria a Agbar y a los 23 municipios que reciben el agua de la empresa mixta. Cuando el informe sea definitivo será elevado al Consejo Metropolitano y los ayuntamientos podrán inventariar y valorar las instalaciones de sus términos municipales.

Agbar no ha valorado por el momento la auditoría presentada por el Área Metropolitana de Barcelona.