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Fira de Barcelona gestionará el CCIB durante 50 años a partir de 2021

La institución cierra 2017 con una facturación récord de 187,6 millones, un 12% más que el año anterior

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, junto con los responsables de Fira de Barcelona.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, junto con los responsables de Fira de Barcelona. EFE

Fira de Barcelona está decidida a seguir aprovechando el entorno económico favorable y a crecer a pesar de la complejidad del contexto políticoEl Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado este martes que la institución pasará a gestionar el Centro de Convenciones Internacional, en las instituciones del Fòrum de Barcelona. El encargo empieza en 2021, cuando termina la actual concesión, y es para los siguientes 50 años. La alcaldesa, Ada Colau, ha asegurado que la nueva concesión permitirá dar impulso a la estrategia para revitalizar la zona del Besòs. Fira de Barcelona ha celebrado la decisión del Ayuntamiento, que recoge como un reto para continuar con su crecimiento, que ha vuelto a batir récords. La institución cerró el año 2017 con una facturación de 187,6 millones de euros, un 12% más que el año anterior.

El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) es un recinto ferial propiedad del consistorio y que hasta 2021 está gestionado por la empresa GL Events CCIB SL, participada por la multinacional francesa GL Events con un 80%, por el Ayuntamiento de Barcelona con un 12% y por el Gremio de Hoteles con un 8%. El edificio, inaugurado en 2004 durante el Fòrum de les Cultures, tiene una superficie de 75.000 metros cuadrados que se puede dividir en 38 salas polivalentes y una capacidad de aforo de 15.000 asistentes. Desde su entrada en funcionamiento ha acogido más de 600 eventos.

"Es una muy buena noticia para la institución y también para la ciudad", ha asegurado el presidente de Fira de Barcelona, Josep Lluís Bonet, quien ha destacado que la nueva concesión permitirá a Fira reforzar su posición como referente ferial en España y en Europa. Para su gestión, Fira pagará un cánon al Ayuntamiento que no ha especificado. "Estamos en un entorno muy competitivo para organizar eventos, y esta decisión nos permitirá tener tres espacios feriales complementarios", ha explicado Constantí Serrallonga, director general de la institución. En este sentido, los congresos y eventos de tamaño pequeño y medio se concentrarán en el CCIB, mientras que los de mayor tamaño se repartirán entre los recintos de Montjuïc y de Gran Via de L'Hospitalet de Llobregat, de Fira de Barcelona.

Colau ha destacado que la concesión, adjudicada directamente por el Ayuntamiento, concentrará las diversas instalaciones feriales en una estrategia comuna, que permitirá aprovechar mejor el impacto económico de los congresos en la ciudad. Además, la dinamización de este espacio, según la alcaldesa, contribuirá en la estrategia para transformar el área del Besòs, donde vive el 30% de la población del Área Metropolitana de Barcelona.

Crecimiento pese al contexto político

Fira de Barcelona cerró el año 2017 con cifras de récord, a pesar de que el ejercicio estuvo marcado por el atentado en La Rambla de agosto y por la inestabilidad política por el proceso independentista, acontecimientos que han hecho caer el turismo y han puesto en alerta a los organizadores de congresos. Con una facturación de 187,6 millones de euros, Fira ha crecido un 12% respecto al año anterior, un 24,6% respecto a 2015, y un 16% en relación con las expectativas que tenía la institución para este 2017. "Ha sido un ejercicio muy importante para Fira de Barcelona, que ha superado nuestras previsiones tanto en cantidad como en calidad", ha explicado Serrallonga. 

"Fira es un motor económico para la ciudad, estamos jugando en la Champions de las ferias del mundo", ha destacado el presidente de la entidad, Josep Lluís Bonet, que se encuentra en situación de prórroga en su cargo: la falta de gobierno en Cataluña ha retrasado el nombramiento de otro presidente. "Tenemos que aprovechar el ciclo económico positivo, y la clave es la necesaria colaboración público-privada", ha añadido, para resaltar más tarde que el impacto económico que la institución genera en el territorio es de 260 millones de euros y 40.000 puestos de trabajo. 

"Todo esto tiene una condición necesaria: la estabilidad política y social. No podemos seguir en situaciones de incertidumbre que nos debilitan", ha avisado Bonet. En este sentido, Fira ha puesto en valor que, a pesar de las dificultades en los últimos meses, no ha tenido que cancelar ningún evento, y los planes para los próximos años tampoco se han reducido a causa de la inestabilidad política. "Esto ha sido fruto de un trabajo intenso, de saber comunicar la situación de normalidad en Barelona", ha recordado Serrallonga.

Entre los eventos destacados de 2017, además del Mobile World Congress -"nuestro examen anual", ha dicho el director general-, Serrallonga ha destacado el haber sabido reinventar congresos tradicionales como el Construmat o el salón del automóvil. Este año también ha sido el ejercicio en el que se ha llevado a cabo la Industry Week, centrada en la revolución digital, y el salón IoT Solutions, enfocado en las novedades sobre el Internet de las Cosas. Fira también ha consolidado la Smart City World Expo, que ha exportado a otros países. Para el año 2018, la institución prevé llegar a los 190 millones de euros de facturación, y consolidar, entre otras, la feria Alimentaria, que este año se fundirá con la de Hostelco, dedicada a la restauración. "A pesar de las turbulencias, hemos demostrado que si hacemos ferias con valor añadido, Fira despierta interés", ha concluido el director general.