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Vecinos y expertos ven en la reducción a 30 por hora un freno a los atropellos

Los arrollamientos mortales en la capital han aumentado un 50% desde 2014, al pasar de 10 a 15

Dos vehículos pasan por una calle del centro de Madrid limitada a 30 kilómetros por hora.
Dos vehículos pasan por una calle del centro de Madrid limitada a 30 kilómetros por hora.

La propuesta de reducir a 30 kilómetros por hora la velocidad en todas las calles de Madrid de un carril o un carril por sentido, adelantada ayer por EL PAÍS, ayudará a disminuir los atropellos mortales, que desde 2014 han crecido un 50% en la capital (de 10 a 15). Así lo creen las asociaciones de vecinos y los expertos en movilidad consultados. La Dirección General de Tráfico (DGT) coincide en que bajar el límite en las calles disminuye la siniestralidad. El grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid es favorable a la medida, el PP también —con matices—, mientras que Ciudadanos cree que “no supone ningún avance”. El Gobierno de Ahora Madrid espera tener lista la Ordenanza de Movilidad Sostenible antes de final de año.

“Si un coche atropella a un peatón a 80 kilómetros por hora, las posibilidades de que este muera son del 95%; a 50 por hora, la probabilidad baja al 50%, mientras que a 30 por hora es de tan solo el 5%”, explica Ramón Ledesma, asesor de la Fundación Pons, que trabaja para mejorar la seguridad vial. Ledesma, que asistió ayer a la presentación del borrador de la Ordenanza de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, señala que la propuesta de reducir a 30 por hora la velocidad en todas las calles de un carril o de un carril por sentido es “un gran avance”. Y añade: “Es una medida básica para hacer una movilidad más sostenible”. Aporta otro dato: “En 2000, el 30% de los fallecidos en vías urbanas eran personas vulnerables —peatones, ciclistas y motoristas—, mientras que ahora son el 50%”.

Coincide con Ledesma David Lois, profesor de la UNED experto en movilidad urbana e investigador en el Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid: “Decenas de estudios científicos internacionales señalan que esta reducción de velocidad de los vehículos disminuye un 25% los accidentes y su gravedad”. Según Lois, “en cuanto a los accidentes donde hay implicado un peatón, la propia DGT admite que en el 80% de los casos los viandantes no cometieron ninguna ilegalidad”.

Para el investigador, establecer el límite a 30 por hora “impulsa la movilidad activa —mucho más sostenible—, es decir, hace más fácil caminar o desplazarse en bicicleta”, e “influye en la mejora de la convivencia social, ya que al favorecer que la gente camine, hace que haya más gente en la calle, lo que puede influir incluso en una reducción de los delitos”.

Un portavoz de la DGT relata que los técnicos del departamento consideran que bajar la velocidad ayuda a reducir la siniestralidad, y aporta para ello dos informes, Ventajas de la reducción de velocidad de 50 a 30, de la Universitad de Valencia, y Gestión de velocidad, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El borrador del Reglamento General de la Circulación de la DGT de 2011 ya incluía esta reducción para este tipo de calles en toda España, pero nunca llegó a aprobarse, ni está previsto que lo haga próximamente.

La medida que se aplicará en Madrid, además, es una “reivindicación histórica” del movimiento vecinal de la capital, tal y como lo confirma Enrique Villalobos, portavoz de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. “Nosotros venimos pidiendo desde hace mucho un calmado del tráfico, así que el borrador de la ordenanza nos parece que va en la buena dirección”, apunta. Pero pide que el futuro límite se controle: “No basta con poner la norma, hay que garantizar que se cumple. Hoy, los vehículos no respetan la limitación a 30 por hora de los ciclocarriles. Creemos que hace falta una campaña de sensibilización y elementos disuasorios como el estrechar los carriles”.

Ecologistas en Acción también apoya la iniciativa. “Va encaminada a pacificar el tráfico, hacer más vivible la ciudad, por lo que va en la línea de disuadir el uso del coche y facilitar otros modos de transporte, y en ese sentido es buena para la calidad del aire”, cuenta Juan Bárcena.

Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento conocieron ayer la medida y ninguno se opuso frontalmente. El PSOE es el más entusiasta: “Circular a 50 por hora en calles de un carril es una velocidad excesiva, estamos de acuerdo en la reducción”, sostiene el socialista Chema Dávila. El PP apoya la iniciativa con matices: “Todo lo que sea garantizar la movilidad peatonal nos parecerá bien, pero siempre hay que encontrar ese equilibrio entre garantizar la movilidad de los vehículos”, explica su portavoz, José Luis Martínez-Almeida. El más crítico es Sergio Brabezo, de Ciudadanos: “No tiene mucho sentido, la velocidad media en esas vías en la almendra central es de menos de 20 por hora. Es regular algo que ya está regulado, normalmente, se cumple. No va a mejorar la circulación”.

Aumentan los atropellos

Los fallecidos por atropellos en la ciudad de Madrid han aumentado paulatinamente en los últimos años. Si en 2014 fueron 10, en 2015 la cifra subió a 12 y en 2016 aumentó hasta los 15, cifra que se repitió en 2017 y que supone un 50% más que hace cuatro años, según los datos de la Policía Municipal.

En 2016 hubo 253 muertes por atropello en las vías urbanas de España, según la última edición del Anuario de accidentes de la DGT. De los 519 muertos por accidentes en ciudades en 2016, el 49% (253) fueron peatones arrollados. En 2015 se llegó al 45% (209 de las 441 víctimas mortales). Un año antes, el 43% (190 de 441).

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