Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Barcelona limitará la elección de instituto para favorecer la integración

Las escuelas públicas de la ciudad tendrán solo uno o dos centros de secundaria de referencia

Alumnos de primaria en una escuela de Barcelona.
Alumnos de primaria en una escuela de Barcelona.

Se avecinan cambios relevantes en el sistema de asignación de institutos en Barcelona. El Consorcio de Educación planea cambiar radicalmente el sistema y que las escuelas de primaria tengan solo uno o dos institutos de referencia. Ahora, los colegios tienen adscritos entre dos y seis institutos, donde los alumnos tienen preferencia sobre los de otras escuelas. La idea del Consorcio era aplicar la nueva fórmula ya en la preinscripción para el curso que viene, pero ante la falta de consenso en el sector, ha decidido posponerlo.

Con 159 centros de primaria y 64 de secundaria en la ciudad, el actual sistema es un Tetris muy complejo de cuadrar. A los institutos pueden llegar alumnos de entre tres y hasta 14 escuelas diferentes. Con el nuevo proyecto, a cada instituto llegarían estudiantes de entre dos y, como mucho, cuatro colegios de primaria, lo que facilitaría la labor pedagógica y de integración.

Pese al retraso, el Consorcio de Educación —en el que participan la Generalitat (60%) y el Ayuntamiento (40%)—, mantiene sobre la mesa el plan para reordenar el traspaso de primaria a secundaria. Cada curso, casi 5.400 alumnos de sexto de primaria (12 años) pasan al instituto. Los primeros borradores del Proyecto para un nuevo modelo de adscripción de escuelas de primaria a institutos de secundaria de titularidad pública, al que ha tenido acceso este diario, recogían la implementación del proyecto a partir del curso que viene. Sin embargo, la falta de consenso en el sector —hay que lograr el favor de las familias, pero también el acuerdo de las direcciones y los docentes de los centros de primaria y secundaria—, ha retrasado su puesta en marcha. De hecho, el Consorcio ha publicado esta semana las adscripciones para el curso que viene y todo queda igual. Por lo menos para el próximo curso 2018-2019.

Lucha contra la segregación escolar

Además de la vuelta de tuerca que planea el Consorcio en los colegios e institutos de Barcelona, el Departamento de Enseñanza también ha desplegado medidas para combatir las desigualdades entre centros educativos. Por ejemplo, las auditorias pedagógicas en escuelas donde alrededor del 30% de los alumnos sacaron malos resultados en las pruebas de competencias. A partir de estas auditorias, Enseñanza puso en marcha proyectos pedagógicos y más recursos en estas escuelas para reducir el impacto de las diferencias socioeconómicas y culturales de los alumnos.

En cualquier caso, el plan del Consorcio es claro: hay que poner orden en las adscripciones para preservar la continuidad pedagógica y combatir la segregación escolar. Con el actual sistema, la inequidad en los centros de primaria se puede perpetuar si se mantiene la misma composición social en el instituto.

El nuevo modelo de adscripción se basaría en cinco criterios. La proximidad entre centros, el histórico de demanda de instituto entre los alumnos de sexto de las escuelas, el número de plazas de los centros (de primaria e institutos), “la equidad y no segregación” y “favorecer el trabajo conjunto, creando zonas de adscripción entre institutos próximos”. El Consorcio recurrirá a varios indicadores, como la complejidad de los centros, el número de alumnos con necesidades socioeconómicas o los resultados de las pruebas de competencias, avanzados ayer por EL PAÍS, para estudiar las combinaciones más equitativas también en cuanto a composición social.

En la documentación del proyecto el Consorcio defiende “un modelo de adscripción que permita una mayor integración entre los centros de primaria y los de secundaria”, para que haya continuidad organizativa y pedagógica. El actual sistema, afirma el texto, lleva muchos años sin revisarse (se hizo originariamente con criterio de proximidad) y “dificulta enormemente la coordinación entre centros” y “en algunos casos el trabajo de coordinación se acaba haciendo únicamente en el traspaso de alumnado y no en una propuesta educativa global de continuidad”.

El documento sobre el nuevo modelo apela a la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y al Síndic de Greuges para justificar el cambio de paradigma. La LEC defiende que haya coherencia entre los niveles educativos y garantizar la coordinación entre etapas; y el Síndic, por su parte, pide “fomentar la integración entre escuelas e institutos”.

Más información