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Barcelona es atractiva para invertir, pero pierde competitividad

El Ayuntamiento y la Cámara de Comercio admiten el daño que ha producido la incertidumbre política

Gerardo Pisarello con Miquel Valls.
Gerardo Pisarello con Miquel Valls.

Los indicadores económicos sobre Barcelona son buenos. La ciudad tiene buena reputación, es atractiva para invertir, innovadora, acoge congresos internacionales, tiene una excelente producción científica... , pero el año pasado perdió competitividad. Lo indica el ranquin Global Power City de la fundación japonesa The Mori Memorial, una prestigiosa institución, admite el Ayuntamiento. La ciudad, que el año 2016 había subido seis puestos, cayó el año pasado del puesto 20 al 24. Los técnicos del gobierno de la alcaldesa Ada Colau están pendientes de hablar con la fundación para que les concreten los motivos del descenso.

En cualquier caso, el índice apunta a una nueva evidencia del impacto del convulso final de año en Barcelona: primero con el atentado yihadista de agosto, pero, sobre todo, de las consecuencias de las cargas policiales el día del referéndum independentista del 1-O y la resaca política posterior a la declaración de independencia. De hecho, tanto el portavoz del Gobierno municipal, Gerardo Pisarello, como el presidente de la Cámara de Barcelona, Miquel Valls, han admitido este martes que están preocupados y han enmarcado la campaña de reputación y de refuerzo de la marca Barcelona que Colau anunció ayer. También han apelado a la formación de gobierno en la Generalitat como mejor receta para que vuelvan la confianza y estabilidad.

La CNN ve Barcelona como ciudad a evitar por la masificación

El portal de viajes de la CNN ha publicado un artículo que recoge "doce destinos que los viajeros quizás quieren evitar el 2018". El texto ha pretendido recopilar lugares turísticos que han enunciado que "ya tienen bastante de visitantes extranjeros inundando sus calles o irrumpiendo en su ecosistema frágil". Barcelona es uno de los lugares del mundo incluido en esta lista negra. CNN Travel explica que los 34 millones de turistas que visitaron la ciudad en 2016 suponen un incremento del 25% sobre los de 2012. "Esto ha hecho enfadar la gente que vive, con pintadas contra los que han proliferado en la ciudad", sostiene el artículo, que recomienda visitar Valencia como alternativa en la capital catalana.

Pisarello y Valls han presentado el Observatorio Barcelona 2017, un documento que compila los principales estudios internacionales sobre el posicionamiento de las ciudades. En reputación, Barcelona gana seis posiciones y se sitúa, en el número siete, entre las diez primeras del mundo. En seguridad urbana, mejora y ocupa el puesto número 13. Mientras que la ciudad puede presumir de ocupar el octavo puesto en las áreas globales de inversión extranjera. Le preceden Londres, Shangái, Hong Kong, Nueva York, París, Sao Paulo y Sydney.

Otros capítulos en los que Barcelona saca buena nota es en movilidad sostenible (quinceava en el mundo); innovación (la número 13 del mundo y la quinta en Europa); en producción científica (15 del mundo y 5 en el continente); o en organización de congresos y número de delegados, donde ocupa el tercer puesto mundial. El informe también subraya que en cuestión de precios y costes, el precio de las oficinas está en la franja baja comparadas con las de otras ciudades europeas, en suelo logístico en la franja media.

Con estos datos, más el aumento de la población empleada y la caída del paro, el presidente de la Cámara, Miquel Valls vaticinó un 2018 "bueno, con crecimientos en los indicadores y las exportaciones" y recordó que el número de empresas en la ciudad creció un 2,1% el año pasado. "Se demuestra que Barcelona y su áreas son el motor de crecimiento de la economía catalana y española, tenemos que hacer que estas cifras positivas se traduzcan en mejora de la reputación de la ciudad, porque las instituciones estamos preocupadas".

A su turno, Pisarello convino que las cifras indican que las valoraciones de la ciudad son fruto de que "en Barcelona las cosas se han hecho bien gracias a la colaboración de muchos actores". "Lo que ha ocurrido a nivel político y previamente el golpe del atentado han afectado, pero precisamente por el histórico de la ciudad tiene un potencial enorme que hay que aprovechar". El responsable económico del gobierno apostó por hacer de Barcelona "un gran faro en el sur de Europa en innovación, ciencia y tecnología".

Pisarello también atribuyó el éxito de la ciudad a que Barcelona está "socialmente cohesionada, también se valora de la ciudad", ha dicho y ha añadido que la marca Barcelona "también son valores". En este sentido, Pisarello ha rechazado que "la ciudad quiera competir en salarios bajos" y se ha referido al empleo en sectores de valor añadido, para recordar la apuesta por un salario mínimo de ciudad de mil euros. "Una ciudad abierta al mundo tiene que serlo protegiendo a sus vecinos, no queremos en Barcelona inversiones especulativas, sino con sentido social"

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