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Un programa pionero de salud mental atiende 655 casos graves en niños en Castellón

Más de 20 profesionales gestionan el servicio del Hospital Provincial, que detecta un aumento de trastornos por traumas durante la infancia

psicopata

El Hospital Provincial de Castellón ha atendido en el último año 655 consultas –casi dos diarias- de niños y jóvenes de hasta 18 años con trastorno grave de salud mental a través de un programa pionero en la Comunidad Valenciana. Tiene como objetivo la detección precoz de la enfermedad para mejorar la calidad de vida y la autonomía del paciente y evitar que el trastorno sobrepase a la edad adulta. Por ello, la atención se centra cada vez más en edades tempranas, entre los 6 y los 10 años, lo que permite normalizar de una manera más ágil el día a día de los pequeños y adolescentes, sostienen desde el centro. También advierten un aumento de los problemas relacionados con vivencias traumáticas durante la infancia, aunque señalan que los trastornos de tipo afectivo –por cambios de estado de ánimo- son los más destacados.

El servicio consta de una consulta ambulatoria en la que los especialistas realizan un estrecho seguimiento de los casos graves, una sala de hospitalización con capacidad para ocho personas y un hospital de día que, desde su puesta en marcha hace ocho años, ha atendido 110 casos. Solo la unidad de hospitalización infanto-juvenil del Provincial registró en 2017 hasta 80 ingresos.

Al frente del programa se sitúa un equipo multidisciplinar integrado por más de una veintena de profesionales entre psiquiatras, psicólogos, personal de enfermería especializado en salud mental y especialistas en Trabajo Social. En función de la gravedad del estado de los pacientes, pueden ingresar en la unidad del centro, recibir tratamiento ambulatorio o participar en las terapias y actividades del hospital de día. Así, el tratamiento incluye desde psicoterapia individual y de grupo, a tratamiento farmacológico y abordaje familiar. En este sentido, desde el centro señalan que la implicación de los padres es “fundamental” para la recuperación de los menores, “pues un adecuado manejo y comprensión de la patología de sus hijos es clave para la correcta evolución”.

Sobre una enfermedad, la mental, que sigue arrojando muchas incógnitas y sobre la que existen aún bastantes prejuicios, el psiquiatra Matías Real, responsable del programa, puntualiza: “Se considera trastorno mental grave a las enfermedades mentales que tienen o pueden llegar a tener una repercusión importante en la calidad de vida de los niños y jóvenes que las padecen, lo que afecta gravemente a su vida familiar, escolar, laboral y social, ya que se produce una inadaptación importante” del menor a cada uno de estos entornos.

Por grupos diagnósticos destacan los trastornos afectivos, es decir, aquellos que suponen cambios en el estado de ánimo y que tiene una afección directa en el entorno social y familiar del menor que lo sufre. Le siguen los trastornos de conducta de niños y jóvenes que se oponen a las normas sociales y muestran cierta agresividad, así como los trastornos del rango psicótico.

Los especialistas del programa del Hospital Provincial corroboran una mayor presencia en los últimos meses de problemas relacionados con vivencias traumáticas durante la infancia, “lo que deja a las personas en una situación muy vulnerable para el resto de su vida si no reciben una atención adecuada”, señalan.

Entre los objetivos prioritarios del programa figura el de mejorar de forma precoz la detección de los casos graves. Por este motivo implica a profesionales de atención primaria y centros de educación, con el fin de que los casos detectados sean derivados con agilidad al centro hospitalario. “Cuando el paciente es diagnosticado a tiempo, recibe una adecuada atención sanitaria y se garantiza la continuidad asistencial”, ha destacado el doctor Real. El equipo de profesionales del Provincial incide en este sentido en la necesidad de reforzar la coordinación del personal sanitario con los profesionales de servicios sociales y educación para el “abordaje íntegro” de las personas afectadas.

“Cada vez atendemos más casos desde etapas iniciales, entre los 6 y 10 años de los niños, con lo que conseguimos que los pacientes normalicen su día a día”, ha puntualizado Real. Una actuación precoz que permite a los menores recuperar cuanto antes su autonomía y su calidad de vida.

Este programa pionero no es el único recurso del hospital castellonense para atender a la población infanto-juvenil con problemas de salud mental. A él se suman otros dispositivos como la Unidad de Salud Mental Infantil Ambulatoria y la Unidad de Trastornos Alimentarios.

Entre las patologías más frecuentes que presentan niños y jóvenes atendidos en las unidades de salud mental infantil se encuentran alteraciones del comportamiento como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastornos por tics, cuadros adaptativos, autismo, depresiones y trastornos psicóticos de inicio temprano.

Los especialistas aconsejan a los padres que acudan a profesionales cuando detecten en sus hijos “manifestaciones excesivas de enojo, miedo, tristeza o ansiedad”. También ante cambios repentinos de comportamiento, “pues pueden ser indicadores de un problema”.