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Ponte Caldelas denunciará a la Xunta en los tribunales por el trasvase del río Verdugo

“Ser solidarios está muy bien pero aquí tenemos cortes de agua en 26 parroquias”, afirma el alcalde Andrés Díaz

Embalse de Lindoso, en Ourense, mermado por las sequía.
Embalse de Lindoso, en Ourense, mermado por las sequía.

El Ayuntamiento de Ponte Caldelas ya ha preparado toda la artillería legal para recurrir el trasvase del río Verdugo nada más sea aprobado por el Consello de la Xunta. Así lo ha confirmado el alcalde del municipio pontevedrés, el socialista Andrés Díaz, que además de anunciar el contencioso contra el Gobierno gallego, prevé interponer otras acciones judiciales, como la vía de hecho, para parar cualquier obra de acometida de agua que se pretenda iniciar.

Para el regidor, esta es una respuesta proporcionada al proyecto de Augas de Galicia que será aprobado sin haber informado previamente al Ayuntamiento ni negociar los términos del trasvase, como el caudal del río que será desviado al embalse de Eiras para abastecer de agua a Vigo y otros once municipios de su área metropolitana.

“Es inaudito que nos hayamos enterado por la prensa de una cuestión vital para Ponte Caldelas, un proyecto que quieren aprobarlo por vía de urgencia y lo que demuestra en realidad es la falta de planificación y de previsión de la Xunta ante una alerta de sequía que afecta ya a prácticamente todo la comunidad autónoma”, afirma Díaz.

“La sequía vino hace tiempo para quedarse pero la Xunta no se ha enterado de cuál es la situación aquí, y quiere hacer las cosas por las bravas, como en una dictadura, sin importarle que en Ponte Caldelas, 26 parroquias ya tienen cortes de agua nocturnos, algunas también diurnos, denuncia el alcalde. “Me duele que digan que no somos solidarios, y está muy bien serlo, pero, oiga, primero estaremos nosotros y mi obligación es defender los recursos de mi Ayuntamiento que ya son escasos”, apunta Andrés Díaz.

Ponte Caldelas, con 5.573 habitantes, es uno de los municipios del sur de Pontevedra con mayor dispersión de su territorio. En 83 kilómetros cuadrados hay 33 parroquias y el 80% de ellas sufre cortes horarios en el suministro después de que hayan secado varios manantiales. Con este panorama, el plan hidráulico de la Xunta, que requerirá de expropiaciones de terrenos privados para acometer las obras, prevé la captación de casi la mitad del caudal del río Verdugo que en la actualidad tiene unos 800 litros por segundo.

Hace una semana, el pleno aprobó con mayoría del equipo de gobierno (PSdeG, AVP y BNG) emprender todas las acciones legales a su alcance para evitar el proyectado trasvase y exigir explicaciones a la Xunta de la que solo han recibido un pequeño plano de las obras, todavía este lunes.

También la oposición al trasvase de los ciudadanos llegó el pasado domingo, con una manifestación que movilizó a más de la mitad de la población. Además de proteger las reservas de agua, las reivindicaciones de vecinos, partidos políticos y asociaciones ecologistas apuntaron al impacto que el proyecto hidráulico tendrá en los recursos turísticos y medioambientales de este Ayuntamiento.

La playa fluvial de Ponte Caldelas cuenta con la primera bandera azul y con un turismo paisajístico y de barranquismo en plena expansión. “Todo esto está en riesgo con el trasvase pero parece que no importa, y nos tememos que se repita el episodio de 1977, cuando se inauguró la presa de Eiras que entonces secó otra arteria fluvial de Ponte Caldelas, el río Oitavén”, advierte el alcalde.

Manifestación en Soutomaior

Unas 300 personas han secundado este miércoles en Soutomaior (Pontevedra) una manifestación contra el trasvase de agua del río Verdugo proyectado por la Xunta para garantizar el abastecimiento de ayuntamientos del área metropolitana de Vigo y han alertado del impacto ecológico y sobre los bancos marisqueros del fondo de la ría, de los que "viven directamente más de 200 familias".

Convocada por el grupo municipal del BNG en esta localidad, su portavoz, Manuel Lourenzo, ha asegurado que existen "alternativas" y ha rechazado que "algo tan lesivo" se utilice "para solucionar otras disputas e intereses políticos por parte del PSOE en el Ayuntamiento de Vigo y del PP en la Xunta". Entre los nacionalistas, informa Europa Press, han participado los concejales del gobierno local de Pontevedra Anabel Gulías, Anxos Riveiro, Raimundo González, Cesáreo Mosquera -este último, vicepresidente de la Diputación Provincial- y el portavoz del BNG en Redondela, Anxo Lusquiños.

Se han sumado a la protesta trabajadores del sector pesquero y marisquero de Soutomaior, el alcalde de Pontecaldelas, el socialista Andrés Díaz, e integrantes del colectivo A rente do chan, tras una pancarta con el lema "Cuidar el monte, ríos con agua". Durante la marcha se han coreado frases como "Cos nosos petos non se regan dinosetos" (Con nuestros bolsillos no se riegan dinosetos) o "Vamos a trasvasar al Partido Popular".

Lourenzo ha anunciado que el BNG va a presentar una denuncia por delito ambiental y que la eurodiputada Ana Miranda trasladará este conflicto al Parlamento Europeo ante un posible "incumplimiento de la normativa europea de aguas", en tanto esta institución tiene una "especial sensibilidad contra este tipo de atentados ecológicos", ha añadido.

Tras reunirse con la conselleira do Mar, Rosa Quintana, y el director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez, ha acusado a ambos de que "lo único que dijeron es cómo matar este río" con una obra que "acabaría en marzo o abril, cuando la urgencia de la sequía es un problema a 25 días". Ante la ausencia de un informe de impacto ambiental, el portavoz del BNG en Soutomaior ha advertido de que "se está empleando el trámite de urgencia como excusa".

Manuel Lourenzo ha denunciado que para "robar" y "expoliar" el agua "sale dinero de debajo de las piedras", en alusión a los 5,6 millones de euros en que está valorada una obra que "pretende bombear 350 litros por segundo" de los 800 litros por segundo del nivel actual. Además, Lourenzo ha censurado la "irresponsabilidad en la gestión del agua" tanto por parte del PP como del alcalde de Vigo, Abel Caballero, que "hasta hace dos días utilizaba agua potable para regar dinosetos". Así, ha reclamado la revisión del estado de las canalizaciones, al argumentar que el embalse de Eiras "pierde un 30 por ciento". El portavoz del BNG en Soutomaior ha destacado que Ence "consume más agua que todo Pontevedra y Vigo juntos", por lo que también ha demandado que la empresa pastera se marche "fuera de la ría".

Frente a lo que ha tildado de "despropósito" y "barbaridad ecológica", tanto por su impacto en el ecosistema fluvial como en los bancos marisqueros del fondo de la ría de Vigo, Lourenzo ha reprochado la ausencia del alcalde de Soutomaior, Agustín Reguera, del PP, en la manifestación y le ha ofrecido la "mano tendida para que se sume con contundencia y sin tibiezas".