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Arte grande en pequeño formato

El Hipermerc’art celebra su 34ª edición en la Fabrica Moritz con una selección de artistas transversal y renovada

Aspecto del primer día de celebración del Hipermerc'art en Barcelona.
Aspecto del primer día de celebración del Hipermerc'art en Barcelona.

“El mundo del arte sigue siendo muy elitista. Por eso el Hipermerc’art es tan importante y necesario, porque conecta con públicos que nunca entrarían en una galería y ofrece piezas únicas de gran calidad a precios más que asequibles”. Lo afirma TV Boy, grafitero célebre por sus besos imposibles entre Messi y Ronaldo, el Papa Francisco y Trump o Rajoy y Puigdemont, que participa en el Hipermerc’art con su serie más reciente Art Hipstory, en la que hace revivir los grandes protagonistas de la historia del arte. “El arte nos permite materializar lo imposible, como Frida Kahlo haciéndose un selfie”, indica el artista de origen italiano, residente en Barcelona desde 2006. En galería sus obras rondan los 10.000 euros, pero en el Hipermerc’art, se puede conseguir una acuarela —por tanto una obra única con certificado— por un precio que oscila entre los 99 y los 250 euros.

TV Boy es una de las estrellas de la 34ª edición del Hipermerc’art, la tercera que se celebra en la fabrica Moritz, tras el cierre de Vinçon que acogió la muestra hasta 2014. También es uno de los cinco artistas que repiten participación, mientras que todos los demás se presentan por primera vez. En total son 32 y exhiben un millar de piezas, de las que el año pasado se vendieron 482, casi la mitad.

“Hemos realizado una selección muy transversal que ofrece un panorama de las principales tendencias sobre todo en pintura, dibujo y collage, aunque también hay fotografía y alguna obra tridimensional como las esculturas realizadas con cristales antiguos de Yomuto, las piezas más caras de esta edición”, explica Natalia Foguet, promotora con Àngels García del Hipermerc’art, que se ha convertido ya en todo un clásico de las fechas navideñas y ofrece una excelente alternativa a los regalos más convencionales.

TV Boy no es el único grafitero que ha dejado los muros urbanos para las paredes de Moritz, también está Cane que ha trasladado al papel sus personajes fantásticos y su universo sarcástico y macabro, dibujado a tinta china y encerrado en la forma de un corazón para subrayar las contradicciones de este momento tan convulso. Como ellos, varios artistas han creado proyectos expresamente para el evento. Uno de los más fascinantes lo firma Miquel García, artista conceptual, que ha realizado 42 composiciones con elementos —desde anuncios hasta estadísticas de accidentes pasando por crucigramas— recortados de los diarios del día de su nacimiento, el 25 de noviembre de 1975.

Por su parte Jordi Pintó ha materializado en 3D los orondos personajes de sus pinturas y la japonesa Mari Ito, autora de la imagen del cartel, que en sus obras investiga el origen del deseo, ha preparado una serie de collages que se desarrollan alrededor de una pintura parecida a las imágenes del test de Rorschach. Hasta el 7 de enero, el Hipermerc’art ofrecerá un amplio abanico de piezas entre los 59 y los 349 euros, desde las fotografías subacuáticas que Beatriz Glez capta en las aguas de Alicante tras una cuidada puesta en escena con bailarines y performers, hasta las pinturas hiperrealistas de Clara Romero, con veinte años, la artista más joven de la selección, pasando por artistas tan reconocido como Francesc Artigau, que participó en la primera edición en 1983 o el ilustrador Juanjo Sáez. En definitiva, una apuesta de calidad y pequeño formato, para todos los gustos y bolsillos.