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Junts per Catalunya y ERC negocian la renuncia a la vía unilateral

Los partidos secesionistas quieren ir a las elecciones con unas reclamaciones conjuntas

Junqueras y Puigdemont, el pasado 26 de octubre.

Junts per Catalunya y  Esquerra Republicana, que concurrirán por separado a las elecciones del 21 de diciembre, están negociando desde hace días una estrategia conjunta que llevarán a sus programas y que podría suponer la renuncia a la vía unilateral con la que han venido actuando desde hace meses. 

La CUP se desmarca y no renuncia a la vía unilateral

ÀNGELS PIÑOL

La CUP ha recalcado que no piensa renunciar a la vía unilateral porque cree que es la "única" salida posible para lograr su proyecto político. Nuria Gibert, portavoz del secretariado, ha calificado de "paso atrás" dos de los puntos del borrador -los que apelan a la bilateralidad- y ha calificado de "entelequia" que el Estado se avenga ahora a negociar.  "No vamos a renunciar a la vía unilateral porque sería como renunciar a nuestros postulados. Si cuando te amenazan, no haces nada y te quedas quieto en casa, la señal que das es que vas a dejar de moverte y de existir. No vamos a renunciar a lo que somos y lo que pensamos. Seria como decir que como el Estado es muy malo, hay mucha represión y pega mucho, dejamos de ser independentistas. No, nuestra causa es justa y vamos a seguir defendiéndola", ha señalado.

Los anticapitalistas afirman que la vía unilateral no es "un capricho de cuatro locos" y que es la que en definitiva ha impuesto el Estado al negarse a negociar políticamente. La CUP ha señalado que el borrador que impulsan Junts per Catalunya y ERC hace unas referencias demasiado "vagas" y "tibias" a la República en lugar de especificar los pasos para poderla implementar. "No podemos supeditarnos ahora a lo que diga un Estado autoritario. Nos remitimos a los hechos", ha agregado la portavoz apuntando que el punto de la bilateralidad evoca a una fase ya superada como la del pacto nacional del derecho a decidir.

Fuentes de la negociación han explicado a EL PAÍS que la lista que encabeza Carles Puigdemont y la de Oriol Junqueras consensuaron hace unos días un documento de nueve puntos entre los que se prevén "un gran acuerdo de país, que con voluntad democrática y vocación constituyente, ensanche todavía más, mediante instrumentos de toma de decisiones y debate participativos, la amplia mayoría ciudadana partidaria de que Cataluña pueda ejercer libremente el derecho a la autodeterminación", según ha publicado Nació Digital.

En otro apartado se aspira a "conseguir una negociación bilateral con el Estado español y a la vez con la Unión Europea a partir del cual, sin ninguna renuncia previa por parte del Parlament y el Govern, se haga posible el acceso de Cataluña a la plena independencia y la efectiva y pacífica articulación democrática de la república catalana".

La aceptación de la negociación política supone un giro de la estrategia del independentismo que hace dos años concurrió a las elecciones con la intención de proclamar la secesión, según recogía el programa de Junts pel Sí. Otra cosa es que después se modificara ese programa y se apostara por el referéndum que se materializó el 1 de octubre.

En cualquier caso, el documento que pactaron Junts per Catalunya y Esquerra Republicana se está negociando con la CUP y podría sufrir modificaciones. En ese texto también se reclama la libertad de los consejeros destituidos y de los líderes de la Asamblea Nacional Catalana y de Òmnium Cultural, así como la retirada de la aplicación del artículo 155 y la defensa de la escuela catalana, entre otras medidas.

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