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Matas y Solà admitirán el saqueo de la ACM para evitar la cárcel

Los exdirigentes de CDC ultiman un pacto con la Fiscalía que les permitirá rebajar la pena

Josep Maria Matas (izquierda) y Xavier Solà, este lunes en el juicio por el saqueo de la ACM.
Josep Maria Matas (izquierda) y Xavier Solà, este lunes en el juicio por el saqueo de la ACM.

Josep Maria Matas y Xavier Solà ultiman un pacto con la Fiscalía para asumir su responsabilidad en el expolio de la Asociación Catalana de Municipios (ACM), el ente municipalista históricamente vinculado a CiU. Matas y Solà admitirán que se apropiaron de fondos de la entidad -alrededor de un millón de euros, según el fiscal- y, a cambio, obtendrán una rebaja de pena que les permitirá eludir la prisión, han detallado fuentes judiciales.

El juicio contra Matas y Solà ha comenzado este lunes en la Audiencia de Barcelona, pero ha quedado suspendido hasta mañana. Las defensas y la Fiscalía han cerrado ya un pacto que, sin embargo, está pendiente de un "acuerdo extrajudicial" entre Solà y la asociación que se ratificará, previsiblemente, esta tarde. Los órganos del ente deben ratificar el acuerdo verbal entre el acusado y el presidente de la ACM para devolver cierta cantidad del dinero desviado. La entidad, por cierto, no está personada en la causa judicial y no reclama nada a los acusados.

La Fiscalía acusa a Matas -que fue secretario general de la entidad- y a Solà -responsable de sus  servicios jurídicos- de malversación y falsedad. El ministerio público pide, para cada uno de ellos, cinco años y medio de cárcel. Si el pacto se acaba de concretar, la fiscalía les aplicará la atenuante de reparación del daño (por haber devuelto el dinero) y dejará la pena en los dos años de cárcel, lo que les evitaría a ambos el ingreso en prisión.

Matas y Solà, históricos dirigentes de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en la comarca de Osna, utilizaron empresas instrumentales para cobrar de la ACM por trabajos que realizaron otras empresas o que, sencillamente, jamás existieron. Por esa vía, lograron apropiarse de cerca de un millón de euros de los fondos de la ACM, que se nutre mayoritariamente de las aportaciones de sus socios, o sea de los ayuntamientos y otras entes locales que lo integran.