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Franco dice que todas las familias socialistas estarán “más o menos” en su ejecutiva

El nuevo secretario general del PSOE-M pretende unir al partido y dejar atrás las luchas entre facciones

El nuevo secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, tiene por delante la misión de unir al PSOE-M, tradicionalmente marcado por feroces luchas de poder. La amplia ventaja que obtuvo en las primarias del sábado (el 72% de los votos emitidos) implica que, además de los seguidores de Pedro Sánchez, le han dado su confianza otros sectores el partido, como el partidario de Susana Díaz. En ese sentido, aseguró ayer a EL PAÍS su intención de que todas las facciones se sientan “más o menos representadas” en su ejecutiva.

José Manuel Franco el sábado en el PSOE-M tras su victoria.
José Manuel Franco el sábado en el PSOE-M tras su victoria.

Las primarias del sábado demostraron que la federación madrileña es ya del actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Uno de los hombres que permanecieron a su lado en los peores momentos y que coordinó su campaña en Madrid, José Manuel Franco, se hizo con la secretaría general con el 71,77% de los votos. Su predecesora, Sara Hernández, que inauguró el sistema de primarias, obtuvo el respaldo del 57,7% de los votantes, frente al 42,3% de su rival, Juan Segovia. Estas pequeñas diferencias entre adversarios, que se han repetido a lo largo del tiempo, no han permitido a los socialistas madrileños contar con un liderazgo fuerte. Hasta ahora. Franco dice saber la responsabilidad que le han trasladado sus afiliados, que quieren un PSOE vencedor en las próximas elecciones.

Entre los militantes se advierte el deseo de, si no enterrar, al menos aminorar las luchas de poder que han impedido crecer al partido. El diputado y senador José Cepeda opina que el resultado constituye una “oportunidad que nos damos todos para poder superar el pasado”.

Las primarias han mostrado la gran debilidad del sector tomasista, uno de los de mayor poder antaño, que casi ha desaparecido. Sus partidarios son afines al exsecretario general Tomás Gómez, a quien destituyó Pedro Sánchez en 2015. Su aspirante a liderar el PSOE-M, Eusebio González Jabonero, apenas contaba con apoyos, pero su debacle ha sido mayor de lo esperado. Le votaron 640 militantes, el 8,49%.

 

Nueva ejecutiva

 

Franco se enfrenta ahora a una de sus primeras decisiones de calado: elegir a los máximos responsables del partido, a la ejecutiva regional. Presentará su propuesta en el congreso del 20 de octubre, donde la aprobarán los delegados de las agrupaciones. Franco aseguró ayer a EL PAÍS que la lista, de momento, no tiene nombres, porque todavía no se ha comprometido a “nada en concreto”. Quiere contar con los mejores y habrá personas de su máxima confianza. Pero también pretende que todas las facciones del partido se sientan “más o menos representadas”. Asimismo, desea que se sumen al proyecto todos los “compañeros que deseen trabajar, desde dentro o fuera de la ejecutiva”, añadió. Solo de esa forma se podrá situar al partido “en condiciones de ganar las próximas elecciones”.

En la capital, los graneros de votos de Franco se encuentran en Chamartín, Latina, Entrevías-Pozo y Chamberí. El resto de las agrupaciones también han estado con él, excepto Moratalaz y Carabanchel, donde Juan Lobato, candidato que quedó en segunda posición, le superó. Obtuvo 1.488 votos en total. Alcalde de Soto del Real, se declaró muy orgulloso de haber logrado el 20% de los votos en una disputa en la que tenía todas las de perder frente a Franco, que contaba con el apoyo del aparato del partido. Lobato representa a la línea más joven de la formación y aboga por modernizar sus estructuras.

El apoyo de los grandes municipios de la región fue fundamental. Se volcaron con Franco Leganés, Alcalá de Henares, Getafe, San Sebastián de los Reyes, Las Rozas, Fuenlabrada y Alcorcón.

Su predecesora en el cargo, Sara Hernández, procede de la agrupación de Getafe y se decantó por apoyar al exlehendakari Patxi López en las primarias del PSOE en las que Sánchez fue elegido secretario general. Hernández se ha convertido ahora en uno de los apoyos de Franco, tras retirarse de la carrera de primarias.

Rendición de cuentas y ‘listas cremallera’

El nuevo líder socialista quiere recuperar el papel de la militancia en el partido. Uno de los puntos de su programa (que incluye 77 propuestas) indica que los afiliados serán consultados sobre los asuntos de “especial trascendencia” en la Comunidad de Madrid. Además, los cargos deberán rendir cuentas de su actividad política ante la militancia de la zona donde ejerzan su labor. José Manuel Franco propone que la paridad entre hombres y mujeres se extienda “a todos los ámbitos de participación y representación del partido, priorizando las ‘listas cremallera”.

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