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Galicia renuncia a multar a quienes recojan o alimenten animales abandonados

La Xunta excluye a los toros y caballos de la nueva ley contra el maltrato pese a las protestas de la oposición y los animalistas

Un gato acogido en un centro de protección animal.
Un gato acogido en un centro de protección animal.

Tras las protestas de las asociaciones protectoras y animalistas, la Xunta de Galicia ha dado marcha atrás a su intención de multar con hasta 5.000 euros a los particulares que alimenten o recojan de la calle animales abandonados sin una autorización administrativa. El Parlamento gallego ha dado luz verde este martes a la nueva Ley de Protección y Bienestar de los Animales de Compañía, que elimina las polémicas sanciones en “situaciones de emergencia” en las que esté “comprometido el bienestar del animal”. Eso sí, quien rescate a un perro o a un gato vagabundos deberá entregarlos a un centro autorizado de recogida.

El proyecto ha salido adelante solo con los votos de los diputados del PP, ya que la oposición, ejercida por En Marea, PSOE y BNG, rechaza que el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo excluya a toros y a caballos de las medidas que persiguen el sufrimiento animal.

“Para esta ley hay varios animales que ni sienten ni son seres vivos”, ha criticado la portavoz socialista, Patricia Vilán, quien ha esgrimido que la tauromaquia “no tiene tradición” en Galicia. “Cada vez somos más los que salimos a la calle a pedir que cesen las corridas de toros en nuestra comunidad autónoma”, ha recalcado. Luis Bará, representante del BNG, ha citado estudios demoscópicos que cifran en más de un 85% el porcentaje de gallegos que rechaza los espectáculos taurinos, a los que asiste, ha afirmado, solo un 3% de la población, y ha acusado al PP de Feijóo de “falta de valentía y autonomía” con respecto a las directrices de la dirección de su partido.

Sobre la prohibición de las corridas de toros en Galicia que pide la oposición y que ha sido impulsada en otras autonomías como Cataluña y Baleares, el diputado popular Gonzalo Trenor ha aducido que existe en España “una ley de rango superior” que regula estos espectáculos, por lo que “no es de aplicación el marco autonómico”. Los populares han defendido que la nueva ley, que sustituye a una norma anterior aprobada casi 25 años, es “una de las mejores de la UE”.

Para ilustrar las consecuencias que tendrá la exclusión de los caballos de la protección que otorga la norma, el diputado de En Marea Pancho Casal ha relatado desde la tribuna del Parlamento gallego la historia de Triunfo, un equino que arrastró su pata herida durante un mes por los montes de O Barbanza porque la ley no permite el rescate de estos animales sin permiso de su dueño. Localizar al propietario de Triunfo fue una odisea para la asociación protectora que trabajó para salvarlo porque no estaba identificado, y cuando lo consiguió fue demasiado tarde. Triunfo murió hace una semana por las complicaciones de sus heridas.

La ley gallega de bienestar animal prohíbe, entre otras acciones, el uso de animales salvajes en los circos (sí se permite la utilización de los de compañía), la exhibición de especies en escaparates y el sacrificio de ejemplares en los centros de acogida temporal "con independencia del tiempo transcurrido desde su entrada".