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2.000 manifestantes impiden a la policía requisar carteles en la sede de la CUP

Los agentes, que carecían de orden judicial, querían acceder a las dependencias del partido

Incidentes resgistrados en el cordón policial ante la sede de la CUP el día que numerosos departamentos de la Generalitat están siendo registrados por la Guardia Civil.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han intentado este miércoles durante más de siete horas requisar sin éxito carteles del referéndum independentista en la sede de la CUP. Los agentes se presentaron sin orden judicial y los empleados cerraron las puertas. El partido hizo una llamada a sus militantes generando una concentración de más de 2.000 personas que impidieron la entrada de la policía, que acabó renunciando. El diputado Benet Salellas tildó la situación de “asedio anómalo y excepcional”.

Los agentes se marcharon pero los militantes mantuvieron la protesta al temer que la renuncia obedeciera a un simple cambio de turno. A las 20.00 horas, la protesta siguió sin que llegara tampoco la orden judicial. A las 21.00, la CUP decidió cerrar la sede considerando un éxito la movilización. Todo comenzó sobre el mediodía, cuando unos militantes llegaron a la sede de la calle de Casp para cargar carteles de propaganda electoral en un coche. Se les acercaron dos agentes de la Policía, encapuchados, e intentaron acceder al almacén del partido. Enseguida aparecieron coches del CNP. Cientos de personas acudieron a la llamada del partido por las redes sociales y la sede permaneció siete horas rodeada de simpatizantes. A ella acudieron varios diputados (Benet Salellas, Anna Gabriel, Gabriela Serra, Eulàlia Reguant, Mireia Vehí, entre otros) y los exdiputados David Fernández o Quim Arrufat, este portavoz del partido.

De izquierda a derecha, las diputadas Anna Gabriel, Eulàlia Reguant, Mireia Boya y Mireia Vehí, en la sede del partido.
De izquierda a derecha, las diputadas Anna Gabriel, Eulàlia Reguant, Mireia Boya y Mireia Vehí, en la sede del partido. EFE

La mediación de Fernández fue clave para que la tensión no desembocara en disturbios. También se presentaron letrados de la comisión de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona y diputados como Albano Fachin (Podem). Durante la espera, la diputada Anna Gabriel salió un par de veces a pedir a los manifestantes que si llegaba la orden judicial actuaran sin enfrentarse con los agentes sino sentándose en el suelo para dificultar el paso. A la concentración acudieron ediles de la CUP como Maria José Lecha y Maria Rovira. Sobre las 20.00 horas, Salellas, el teniente de alcalde del Ayuntamiento Jaume Asens y varios abogados se reunieron con mandos policiales. Al no recibir explicaciones, según su versión, anunciaron que presentarán una denuncia en el juzgado.

A última hora, también llegó el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Gerardo Pisarello. Entre los concentrados, mucha gente joven pero también veteranos de los movimientos sociales de la ciudad o personas que recorrieron las diferentes protestas que hubo en la ciudad. A cada rato, gritaron consignas como “Visca Catalunya lliure”, “Votarem”, “Els carrers sempre seran nostres [las calles siempre serán nuestras]”, “Vaga General [huelga general]” o “Fora les forces d’ocupació [fuera las fuerzas de ocupación]”. También cantaron Els Segadors.

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