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Cataluña supera el 90% de ocupación hotelera en verano

Los hoteleros de la Costa Daurada sostienen que sólo han tenido un 1% de cancelaciones tras los atentados yihadistas

Turistas en la playa de La Pineda.
Turistas en la playa de La Pineda.

El sector turístico en Cataluña cierra la temporada estival con cifras de récord, superiores al 90% de ocupación. Se trata de unos objetivos que también espera mantener más allá de septiembre. Las previsiones optimistas de los hoteleros se han cumplido en todo el territorio catalán, el destino escogido por uno de cada cuatro turistas extranjeros que han visitado España. Los hoteleros sostienen que en la Costa Daurada solo se han cancelado un 1% de las reservas por los atentados.

El gerente la Unió d’Hosteleria i Turisme Costa Brava Centre (UHTCB), Martí Sebrià, explica que en el litoral del Baix Empordà el crecimiento comenzó a mediados de abril. “Empezamos la temporada un par de semanas más tarde del habitual. Una de las cosas que influyó fueron las elecciones en Francia, porque muchos de nuestros clientes son franceses”, señala. Pero la tendencia al alza se mantuvo y, a partir de julio, la ocupación rondaba ya el 100%. Ahora, asegura Sebrià, el reto es que septiembre se consolide como mes turístico. Según el gerente de UHTCB, durante este mes la Costa Brava recibe dos tipos de público: el visitante nacional que “hace escapadas de fin de semana de cuatro a cinco días” y el turista extranjero que huye del frío en su país.

Lleida también registra un aumento de visitantes, sobre todo extranjeros. El presidente de la Federació d’Hosteleria de Lleida, Josep Castellarnau, explica que los Pirineos son uno de los destinos preferidos de los ciudadanos del Reino Unido, Francia y Holanda. Se alojan en hoteles, pero también en campings. En alguno de ellos, los turistas extranjeros han llegado a representar el 80% de la clientela. Las tres últimas semanas de agosto se ha colgado el cartel de completo. “A finales de junio ya se entreveía que la temporada sería buena. Entonces, nosotros anunciamos que esperábamos un incremento del 5%”, recuerda Castellarnau.

“En los Pirineo recibimos personas que quieren alejarse de las zonas masificadas. Tenemos un público familiar, consolidado, que se mantiene estable y que disfruta de la montaña”, explica Castellarnau, que aun así admite que de julio a agosto el modelo predominante sigue siendo el de sol y playa. El gusto por entornos rurales y tranquilos es una tendencia en auge. Este julio, el turismo rural sumó 180.000 pernoctaciones en Cataluña.

Un 1% de cancelaciones

Además de la ocupación, las asociaciones hoteleras celebran el incremento de los precios por habitación gracias al repunte de la demanda. Este se mantiene, a pesar de los miedos iniciales del sector a que los visitantes cambiaran de destino a raíz de los atentados terroristas. A finales de agosto, el vicepresidente del Gremi d’Hotelers de Barcelona, Joan Gaspart, defendió que los establecimientos de la que fue la ciudad española más visitada en 2016 funcionaban “con absoluta normalidad”.

En la misma línea se expresó el presidente de la Federació d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme, Eduard Farriol, respecto al turismo en la Costa Daurada y, en concreto, en la localidad de Cambrils. Junto con Vila-seca y Salou, Cambrils recibió un 4% más de turismo durante la primera quincena de agosto que el año pasado. Farriol asegura que, hoy por hoy, las reservas para septiembre mantienen el “ritmo habitual”. Solo un 1% han sido anuladas. Aun así, tanto Farriol como Gaspart admitieron que para determinar el impacto final de los ataques yihadistas sobre el turismo en Cataluña habrá que estar al comportamiento de los turistas a largo plazo.