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Un grupo de la izquierda independentista asalta un bus turístico en Barcelona

Los asaltantes escribieron "el turismo mata los barrios" en el frontal del vehículo

El bus turístico afectado por la pintada. Vídeo difundido por Arran del momento en que se produce la pintada.

Arran, una asociación de la izquierda independentista vinculado a la CUP, reivindicó este domingo el ataque a un autobús turístico de Barcelona el pasado jueves. El grupo ha difundido a través de las redes sociales un vídeo en el que se ve a cuatro encapuchados que paran un autobús lleno de pasajeros en plena calle, cerca del Camp Nou, pinchan una rueda al vehículo y realizan una pintada en la luna delantera con el mensaje “El turismo mata los barrios”. El incidente no fue más allá.

La acción se enmarca, según un comunicado de Arran, en un “gran ciclo de movilizaciones a los Països Catalans contra el turismo masivo”. De hecho, el vídeo colgado por la asociación se inicia con unas imágenes de la ciudad de Barcelona llena de turistas. Nacido en 2012 de la fusión de varios movimientos independentistas, Arran es uno de los grupos más reivindicativos de izquierda, que ha protagonizado otras acciones sonadas recientemente como el asalto a la sede del PP catalán el pasado mes de marzo para exigir la celebración del referéndum o, en junio, el encadenamiento a la Borsa de Barcelona por el mismo motivo.

La acción de Arran generó ayer un aluvión de críticas. Tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Generalitat anunciaron que investigarán los hechos y estudiarán las medidas legales para denunciarlos. La alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, condenó el asalto a través de Twitter. “Protestar por el turismo no puede pasar nunca por intimidar a personas ni dañar equipamientos”.

El concejal de Turismo de Barcelona, Agustí Colom, destacó que el asalto es un “hecho aislado” y negó que reflejara una situación de hastío hacia el turismo. No obstante, no es la primera vez que aparecen pintadas en la calle en contra del turismo y los vecinos se han movilizado en varias ocasiones en contra de la masificación turística y sus efectos negativos, como el aumento de los precios de los alquileres y la proliferación de alojamientos turísticos ilegales.

La oposición reprochó al Ayuntamiento que el asalto no se diera a conocer hasta dos días más tarde. El grupo Demócrata pidió a Colau que “depure responsabilidades” y criticó a la alcaldesa por inacción. El PP exigió al Gobierno municipal que actúe legalmente contra lo que llaman turismo borroka y pidieron “un discurso pedagógico del turismo frente a la turismofobia” que, aseguran, promueve Colau.