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Turismo para encontrar las raíces familiares en Cataluña

Tataranietos y Turisgen son dos empresas para descubrir la historia de tu pasado

La masía de la familia Palou-Arias (La Selva).
La masía de la familia Palou-Arias (La Selva).

El turismo genealógico es una modalidad en auge en Cataluña. Consiste en aprovechar las vacaciones para viajar y hurgar en el pasado. El presidente de la Sociedad Catalana de Genealogía, Juanjo Cortés, destaca que cada día hay más comunidades en Internet interesadas en descubrir su pasado y que la demanda de archivos históricos es creciente. De hecho, la sociedad que dirige Cortés está preparando una web para buscar información sobre los descendientes.

¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Son preguntas que rondan por la cabeza de todo el mundo, y que la fundadora de Tataranietos, Mireia Nieto, está convencida que se pueden responder con la genealogía.Tataranietos da la opción de hacer una investigación, profesional y asesorada, del árbol familiar. Tener toda la información del árbol cuesta unos 585 euros. Ahora Nieto trabaja en la historia familiar de un extranjero con vínculos familiares en Cataluña.

Nieto explica que el interés por el pasado se extiende en Cataluña, pero que es difícil hacer una investigación si no eres un especialista, porque la mayoría de información ordenada sólo responde a títulos nobiliarios: “Todo el mundo tiene que poder hacer las paces con el pasado”. Merche Escursell contactó con Tataranietos porque tenía curiosidad por la historia de su familia materna. “Mi abuela se quedó huérfana muy pequeña y esta pérdida nos ha marcado a todas las generaciones”, relata. Con la búsqueda, averiguó porque tres mujeres de su familia también se habían casado un 23 de septiembre, como ella: “Era una fecha típica de los matrimonios en Jaén porque es cuando el trabajo en el campo se acaba”, dice.

TurisGen es otra empresa catalana, nacida en Palau Solitar i Plegamans, que se dedica al turismo ancestral y propone a las familias una ruta por los lugares donde crecieron sus antepasados, como explica uno de los socios, Quim Sangrà: “De este modo viven in situ las emociones de la investigación”. Helena Ullastres se animó a hacer un estudio con ellos y piensa que la experiencia ha sido muy emotiva: “Visitamos los cortijos de Osor (La Selva), donde vivieron nuestros parientes. Fue uno de aquellos viajes que marcan para siempre”.

Las ganas de reencontrarse con la misma esencia y de ir a buscar las raíces hace mucho que existe en Estados Unidos: "Allí la mayoría de los ciudadanos son descendientes de inmigrantes de Europa", destaca Cortés, que remarca que tienen la necesidad de saber de donde provienen. Los mormones también han jugado un papel clave en el afán de muchos americanos de conocer sus antepasados, puesto que creen que "aquellos que no están reconocidos al árbol genealógico no se salvarán el día del juicio final". Por eso, este movimiento religioso mantiene la página web Family Search, una plataforma abierta a todo el mundo, que dispone de la compilación más importante del mundo de archivos y registros de nacimientos, entre mucha otra documentación.