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Colau trocea las obras de las Glòries para evitar que las controle una sola empresa

Urbanismo asegura que el túnel estará acabado en 2021 y costará en total 176 millones

Obras del túnel de Glòries.
Obras del túnel de Glòries.

El Gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, paró las obras del túnel de las Glòries —que acumulaban retrasos y sobrecostes— para “hacer limpieza”, comenzar de cero y evitar “un Sagrera dos”, donde los trabajos han estado parados durante años. Ahora, aprovechando que se retomarán las obras del túnel, el equipo de Urbanismo ha decidido licitar las dos fases previstas. Y además, para evitar problemas, como bajas temerarias o que una sola empresa controle toda la obra, las sacará a concurso troceándolas en cuatro o cinco lotes distintos.

El actual Ejecutivo ha salido muy escaldado del conflicto que ha vivido en las Glòries. Un proyecto que suma un rosario de despropósitos: problemas en el proyecto hecho en base a cartografía errónea, adjudicación con una baja del 24,3%, sospecha de vinculación con el caso 3%, retraso, sobrecostes... Y en el nuevo contrato Colau intenta tenerlo todo bien atado para que no se repitan los problemas que han llevado a parar la obra más grande de la ciudad.

176 millones y 32 meses de obras

176 millones. 45 ya se han gastado. 100 son los que faltan de obra civil (construcción de las pantallas y perforación del túnel). 31 corresponderán a instalaciones. Trias cuantificó el túnel en 170 millones en 2015.

Abierto en 2021. El nuevo proyecto estará redactado en agosto; debería aprobarse en el pleno de septiembre; sacar el concurso en octubre; adjudicarlo en febrero de 2018; acabar la obra civil en 2020 y las instalaciones en 2021.

Sin cortes de tráfico. Entre la calle de Badajoz y la Rambla del Poblenou se excavará desde la superficie. Se construirán tres pantallas de 20 metros de profundidad y no habrá que cortar el tráfico: se mantendrá en tres carriles por sentido.

De hecho, el Ayuntamiento rescindió el contrato con la UTE de las obras (Comsa, Copisa Rogasa y Benito Arnó), pero no hay acuerdo en la liquidación con las empresas. Y la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, dio ayer por hecho que acabarán en los tribunales. Lo que es una incógnita es si la futura licitación excluirá a las empresas de la UTE de las obras ya ejecutadas.

Hasta el momento, el Consistorio ha gastado ya 45 millones de euros y faltan 100 más. “No podemos salir con una licitación de 100 millones de euros, tendría una baja muy importante que nos traería problemas”, justificó ayer Ángel Sánchez, el director general de Bimsa, la empresa municipal que encarga las obras sobre la decisión de trocear el contrato. La baja es la diferencia entre el presupuesto de la administración para un proyecto y lo que las empresas ofertan para hacerlo. Sánchez reconoció que “dividir la obra en lotes incrementa la dificultad, pero estamos para solventarlas, el mayor problema es una baja muy importante”.

Sánchez compareció junto a la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, para dar cuenta de los detalles sobre la decisión que anunció Colau el martes por la noche en BTV de licitar la obra del túnel hasta la rambla del Poblenou y no solo hasta la calle Badajoz.

Sanz explicó que además de dividir la obra en lotes, cualquier empresa se podrá presentar a todos, pero solo ganar uno: “Se trata de que ninguna empresa tenga el control de toda la obra y evitamos una oferta muy grande que provoque bajas excesivas que originen modificados que no suelen acabar bien”.

En Bimsa, y de acuerdo con la ley, la baja se calcula sumando un 2% a la media de las ofertas de las empresas que se presentan. El problema de las bajas es que las Administraciones adjudican por menos de lo previsto pero acaban pagando lo mismo o más, los famosos sobrecostes.

La concejal explicó que esperan poder abrir el túnel en 2021 y que el coste total será de 176 millones. Seis más de lo que preveía el exalcalde Xavier Trias en 2015. A lo gastado hasta ahora y lo que falta de obra civil hay que sumar 31 millones más de instalaciones y servicios. Los vecinos se mostraron ayer satisfechos, aunque pidieron “que se lo miren todo cuarenta veces” para no repetir los errores. También piden que el túnel tenga un carril para buses.