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Las oficinas madrileñas de la Seguridad Social pierden el 17% de sus trabajadores desde 2012

Los sindicatos describen una situación al borde del colapso por la excesiva carga de trabajo

Las oficinas de la Seguridad Social de la Comunidad de Madrid, donde entre otras cosas se tramitan las prestaciones o las altas y bajas laborales, han perdido entre 2012 y 2017 el 17% de sus efectivos, quedándose en 3.236 trabajadores, según la respuesta del Gobierno a una pregunta del PSOE en el Congreso. Los sindicatos describen una situación al borde del colapso en la que los empleados se ven obligados a atender en algunos casos hasta un centener de personas al día. Los autónomos se quejan por las demoras en la cita previa.

Oficina de la Seguridad Social en el centro de Madrid.
Oficina de la Seguridad Social en el centro de Madrid.

Los diputados del Grupo Socialista en el Congreso Rafael Simancas y Mercè Perea preguntaron al Gobierno hace dos meses la evolución de empleados en la Administración de la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid después de que llegaran a sus oídos quejas por el ahogo de los trabajadores y reducción de la calidad del servicio. Y, como pensaban, la respuesta señala un descenso de 642 trabajadores desde 2011 que dejan una plantilla real en la Tesorería General, el Instituto Nacional y el de la Marina cada vez más alejada de las dotaciones que se supone que están previstas para atender esos servicios en la región: si en 2012 eran 559 menos, en 2017 la diferencia a la baja ya se eleva a 1.002.

“Claro, porque no se han repuesto los efectivos que se iban jubilando”, explica Martín Lanzas, de UGT. Lanzas describe una situación al borde del colapso —él mismo le ha enviado una carta a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, advirtiéndole—, con una plantilla envejecida —55 años de media—, un reparto interno del trabajo descabellado y en pleno cambio tecnológico. Unas quejas muy parecidas a las que plantean la responsable del Área de Empleo y Seguridad Social de CSIF, Marian Mur —“La carga de trabajo está ocasionando muchos problemas de salud, y bajas que tampoco se cubren”— y Montserrat Gómez, delegada de CC OO en la Seguridad Social: “En Madrid ha habido picos en los que cada empleado ha tenido que atender a 100 personas en un día”, asegura.

Un empleado de una oficina de la Tesorería de la Seguridad Social de la capital que prefiere no dar su nombre cuenta que este mismo jueves atendieron entre una decena a 499 clientes. Asegura que el paso a administración digital, lejos de aliviar la carga de trabajo, a veces les crea más problemas. “Por ejemplo, para sacar la vida laboral de forma telemática, antes tienes que pasar por aquí a dar de alta tu móvil. Es un proceso muy sencillo —comprobamos, sus datos, su dirección, y metemos su móvil en la base de datos—, pero tienen que esperar su turno y somos muy pocos. Y cuando nos llega gente a preguntarnos por trámites que tienen que hacer por Internet, solo podemos intentar hacerles de soporte técnico y decirles que no podemos hacer otra cosa porque somos puestos a extinguir”, relata.

Cita previa

En las oficinas de atención del Instituto Nacional de la Seguridad Social, donde se gestionan las prestaciones de maternidad, jubilación o incapacidad, la situación es parecida, aunque con un mayor porcentaje de usuarios que además no se apañan con las tecnologías o no tienen acceso a Internet, asegura Montserrat Gómez, de CC OO. En estas oficinas hay cita previa, pero a veces tarda demasiado en llegar.

“Si tienes que pedir la baja de maternidad y te la dan para un mes y medio después, no cobras hasta que no puedas tramitarla”, explica Elena Melgar, presidente a la presidenta de la Federación de Autónomos ATA en Madrid. “En mi caso me tuve que ir a un pueblo perdido para poder hacerlo rápido”, añade. Su federación entrega regularmente informes de quejas y propuestas de mejora al Gobierno y, asegura, muchas se están atendiendo. Entre las de este año están los tiempos de espera para la cita previa o la reclamación de una ventanilla única para poder hacer a la vez trámites en distintas entidades, por ejemplo, Tesorería de la Seguridad Social y oficina de Hacienda.

El Ministerio de Empleo no ha respondido a las preguntas hechas por este diario en la mañana del pasado viernes sobre la reducción de empleados en las oficinas madrileñas de Seguridad Social y sus consecuencias. Por su parte, mientras terminan de valorar el impacto de la oferta extraordinaria de 564 plazas de oposición para la Seguridad Social anunciadas para toda España en 2017 y 2018, los sindicatos aseguran que el desarrollo tecnológico no va a solucionar el grave déficit de personal y que el problema además se agravará en los próximos años con la previsible avalancha de jubilaciones.

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