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La patronal cerámica advierte de que el paro en la estiba amenaza 4.000 empleos

El 70% de las exportaciones de la industria del azulejo sale por vía marítima

Gruas paradas en el puerto de Valencia por la huelga de estibadores.
Gruas paradas en el puerto de Valencia por la huelga de estibadores.

Con la huelga de estibadores encarando ya su tercera semana, los efectos del paro sobre el tejido económico valenciano empiezan a plasmarse en cifras. Así lo ha hecho el sector cerámico a través de la patronal Ascer, que eleva hasta los cuatro millones de euros el valor de la mercancía que se deja de cargar a diario en puerto como consecuencia de la huelga. La preocupación de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos Cerámicos ante una situación que no duda en tildar de “desastrosa” y para la que urge una salida en el corto plazo, se extiende también al empleo: alrededor de 4.000 puestos de trabajo están en jaque por la caída drástica de las exportaciones.

Ascer ha señalado que el principal perjuicio es el “negativo efecto sobre las ventas y sobre la confianza de los clientes internacionales en el sector” que “desvían sus compras a otros países competidores”.

Por los datos que han trasladado a la patronal las empresas asociadas, se está dejando de cargar “al menos el 50% de la mercancía que sale vía marítima, lo que provoca, en el mejor de los casos, graves retrasos en la expedición de las mercancías; y en el peor, la pérdida de ventas y de clientes”, señalan desde Ascer.

Los retrasos también están provocando un encarecimiento de los fletes que pagan los clientes, ya que las compañías marítimas tienen sobrecostes al no tener asegurada la descarga o carga según lo programado. Este sobrecoste “supone una pérdida de competitividad de nuestra industria frente a otros países productores”. A todo ello se suman las cancelaciones de algunas de las rutas debido a los paros, informan desde Ascer.

Según las estimaciones del sector español fabricante de azulejos, se estarían dejando de cargar o expedir mercancías por valor de 4 millones de euros cada día, “con lo que se podría llegar a perder un tercio de las ventas exteriores de prolongarse esta coyuntura”. Esta “drástica” reducción de las exportaciones tendría un reflejo en las plantillas de las empresas, "pudiendo desaparecer 4.000 puestos de trabajo".

La patronal recuerda que el segundo trimestre del año es históricamente el de mayor volumen de exportaciones. Además, este próximo sábado finaliza la festividad del Ramadán, con lo que se prevé que los clientes de Oriente Medio y Magreb (dos regiones que engloban el 30% de las ventas exteriores del azulejo español) comiencen a reactivarse y a realizar pedidos que necesariamente salen vía marítima. Esta coyuntura es “preocupante” en un momento en el que la recuperación económica del sector y de la provincia de Castellón “descansa sobre la exportación”.

“Para nosotros es una noticia desastrosa, por lo tanto, esperamos que los paros desaparezcan cuanto antes, ya que el daño al sector es grave, porque de no solucionarse el conflicto un tercio de la exportación cerámica española y una cuarta parte del empleo se pueden ver afectados”, insisten desde la patronal.

A juicio de Ascer, “el daño más fuerte es la pérdida de confianza de los clientes en un proveedor y la oportunidad que tienen nuestros actuales clientes de probar a comprar a otro país en lugar de a España”.

Alrededor del 80% de la facturación del sector cerámico corresponde a la exportación que lleva a cabo por todo el mundo y que en 2016 alcanzó los 2.570 millones de euros.

“Cualquier mercado al que accedemos por vía marítima resulta afectado. Por barco sale en torno al 70% de las ventas exteriores”, lamenta.

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