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Los ‘padres’ de Plaza de España

Los arquitectos, Lorenzo Fernández-Ordóñez y Fernando Porras-Isla, al frente de Estudio Guadiana y Porras La Casta Arquitectos, respectivamente hablan de 'Welcome Mother Nature', el proyecto elegido para la remodelación de Plaza de España,

Fernando Porras Isla y Lorenzo Fernández Ordóñez, arquitectos que han ideado la reforma de la Plaza de España.
Fernando Porras Isla y Lorenzo Fernández Ordóñez, arquitectos que han ideado la reforma de la Plaza de España.

Mucho verde y árboles, y una plaza circular donde se programen actividades y se pueda estar conectado a Internet. Esto es lo que, de momento, se cuenta cuando se habla de la nueva Plaza de España, cuyas obras empezarán a principios de 2018, según Urbanismo. No se pretende cambiar todo y empezar de cero, aunque en lo que concierne al tráfico, habrá modificaciones: reducción de carriles para coches y uso del paso elevado para las bicicletas.

El primer experimento municipal de votación ciudadana en Madrid dio como resultado una Plaza de España totalmente distinta. Hasta 70 proyectos se presentaron al primer corte; dos resultaron finalistas, y uno de ellos ganó. Lo votó el 7% de la ciudadanía, a través de Internet y en las mesas de cada distrito. En febrero se conocieron los proyectos pero no quién estaba detrás de la propuesta. Welcome Mother Nature fue el elegido. “La plaza pasará se convertirá en un mirador”, dicen sobre su idea los arquitectos, Lorenzo Fernández-Ordóñez y Fernando Porras-Isla, al frente de Estudio Guadiana y Porras La Casta Arquitectos. “Queremos resolver todas las tensiones latentes en este lugar aprovechando lo que hay”, explica Fernández-Ordóñez. Para ello, han ideado un plan de uso del espacio público "que atraiga a los vecinos y que sirva también al Ayuntamiento para organizar eventos", apunta Porras-Isla, cuyo estudio es responsable, en colaboración con otros dos, de Madrid Río. Quizás por eso, su plan para Plaza de España parece tan natural, e incluso una prolongación del anterior.

“El gran desafío es la regeneración de la ciudad existente: compatibilizar habitabilidad con patrimonio, historia y movilidad”, apunta José Luis Infanzón, director general de Espacio Público, Obras e Infraestructuras. “Lo bueno del proyecto será que la gente piense que siempre estuvo ahí, como pasa en Madrid Río y como esperamos que pase en Plaza de España”. Infanzón, que también capitaneó desde el Gobierno municipal la obra del Manzanares, no tiene problema en reconocer que el proyecto ganador era de sus favoritos. “No quita árboles sino que los añade; hace peatonal el escalextric y no mueve el monumento”, apunta. Solo lo gira, pues la figura del Quijote: “Queremos romper con el telón que es el Edificio España y que el fondo sea verde”, explican los arquitectos, que crearan un mirador uniendo, visualmente y a través de una arboleda, la nueva plaza con el Parque del Oeste, la cuesta De la San Vicente y los Jardines de Sabatini.

Tal como está planteada y diseñada, la nueva plaza resolverá los problemas de aislamiento que ahora no la hacen un lugar atractivo para los vecinos ni los paseantes. "Es un vacío inhóspito en mitad de la ciudad, un nudo de tráfico", apuntan los arquitectos. El Ayuntamiento les secunda: "Está degradado, no es amable y no tiene continuidad", afirma Infanzón, "queremos que todo sea una unidad". "Además, confiamos en que el 50% de los coches desaparecerán", diagnostica Porras-Isla. En 2018, asegura Infanzón, entrará en funcionamiento el área de prioridad residencial y se cerrarán varios accesos al coche particular.

Durante años, Plaza de España fue un cuartel, el de San Gil, y después fue lugar de paso de carruajes y peatones. Un día, tras el atropello de un peatón, el alcalde, el Conde de Peñalver, publicó una ordenanza por la cual los peatones no podían circular por la calzada. Con esta premisa empezaron a trabajar los ganadores del concurso. "Se echó al peatón de la calzada", apuntan, "y queríamos revertir esta situación, devolverle la plaza, y la zona, a la gente, a los vecinos, que no la usan… Todavía no vemos el espacio público como algo nuestro".

¿Y cuándo podremos disfrutarlo? "Nosotros estamos dibujando ya", dice Porras-Isla. Por su parte, el Ayuntamiento, también avanza en las reuniones con Patrimonio y Comunidad de Madrid: "Hay que convencer a muchas partes", cuenta Infanzón, "pero el plan es muy bueno".

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