Colau y Puigdemont pactan un cambio de perfiles al frente de la Fira

Ambas administraciones apuestan por más representación femenina y abrir la puerta a “empresarios de sectores emergentes dinámicos”.

Congresistas entran al recinto de la feria del Mobile World Congress. Hospitalet de Llobregat (Barcelona)
Congresistas entran al recinto de la feria del Mobile World Congress. Hospitalet de Llobregat (Barcelona)Albert Garcia

Fira de Barcelona tiene que renovar el próximo julio cuatro vocales en su consejo de administración, incluyendo a su presidente, Josep Lluís Bonet. El nombramiento tiene que ser consensuado por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Cambra de Comerç, si bien esta última entidad ha de proponer los nombres. A pesar del hermetismo sobre los candidatos, los entornos de Ada Colau y Carles Puigdemont ya han pactado un cambio a fondo en el perfil de los consejeros. Quieren más representación femenina y abrir la puerta a “empresarios de sectores emergentes dinámicos”.

Núria Basi, la presidenta de la marca de moda Basi, es de hecho la única mujer dentro de las nueve personas que actualmente conforman el consejo y su mandato es uno de los que expira. A esta lista se suman Bonet; el ex director general de Damm, Enric Crous y el ex presidente del Meeting Point, Enrique Lacalle. La media de edad de los vocales, todos con una dilatada carrera en el mundo empresarial, es de 65 años. De ahí que ambas Administraciones quieran aprovechar la coyuntura para dar un vuelco y airear así a un órgano de corte tradicional.

Se trata además de la primera oportunidad de Colau para imprimir su sello en uno de los principales entes dinamizadores de la economía catalana y con el que se le presupusieron muchos conflictos que hasta el momento no se han presentado. “Queremos buscar nombres entre el empresariado emergente de la ciudad y una mayor representación femenina”, explican desde el entorno de la alcaldesa de la ciudad. “Es importante abordar un relevo generacional y aportar una visión más cercana a la economía productiva”, defienden desde el Palau de la Generalitat.

Una ley de Cámaras espinosa

La nueva ley de Cámaras que promueve la Generalitat no ha sentado bien en la Cambra de Barcelona y de ahí que la relación de ambas instituciones no pase por su mejor momento. Fuentes del Gobierno catalán insisten que a pesar de ello las conversaciones a tres para pactar los nombres del consejo de administración “están bien encarriladas”.

El proceso para escoger los nuevos vocales, que no tienen salario, es farragoso. Sin embargo, es la fórmula que, reconocen todas las partes, permite mantener el equilibrio entre todos los intereses y evitar los bloqueos del pasado que casi arrastran a la entidad a la irrelevancia. Es el propio presidente de la Cambra, Miquel Valls, con el visto bueno del pleno de la entidad, quien propone los nombres, que tienen que ser validados por la llamada Comisión Institucional, donde tienen asiento las alcaldesas de Barcelona y L'Hospitalet, Núria Marín y los consejeros de Empresa y Territorio y Sostenibilidad, Jordi Baiget y Josep Rull.

De ahí, los nombres se someten a la decisión del Consejo General de Fira, donde las tres entidades tienen igual representación. Ya entre todos los miembros del consejo de administración se escoge al presidente. Fuentes de la Generalitat se muestran más proclives a apostar por uno de los consejeros que ya están dentro para poner en valor su conocimiento de la casa, lo cual chocaría, hasta cierto punto, con los aires de renovación. Los estatutos fijan periodos de cuatro años, con un máximo de dos reelecciones.

Esta etapa que termina es la primera del vicepresidente del Barça y de la Banca de Inversiones Rothschild España, Carles Vilarrubí y de Agustí Cordon, consejero delegado de Grupo Zeta. Cordón, de 53 años y el más joven de todos los consejeros, fue director general de la Fira hasta 2015 y responsable de sentar las bases del momento dulce que vive el recinto ferial gracias, entre otras cosas, al aterrizaje del congreso de los móviles. Otros tres consejeros sólo tienen la posibilidad de estar cuatro años más. Son Miquel Martí, de Moventia; Luis Conde, presidente de la firma de cazatalentos Seeliger y Conde, y Pedro Fontana, directivo del grupo de restauración Elior. La renovación suele ser automática.

Sobre la firma

Camilo S. Baquero

Reportero de la sección de Nacional, con la política catalana en el punto de mira. Antes de aterrizar en Barcelona había trabajado en diario El Tiempo (Bogotá). Estudió Comunicación Social - Periodismo en la Universidad de Antioquia y es exalumno de la Escuela UAM-EL PAÍS.

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