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TRIBUNA

La huelga de hambre de Paco Vega y la renta básica

Una plataforma apoya la protesta en favor de ingresos que aseguren el mínimo vital

Francisco Vega, en un acto en el Parlamento.
Francisco Vega, en un acto en el Parlamento.

Las personas que integramos la Plataforma por la Renta Básica Universal e Incondicional de Sevilla nos sentimos muy concernidos por el gesto noble de Paco Vega: llevar a cabo una huelga de hambre reclamando de las autoridades andaluzas la implantación de la renta básica, en los términos en que lo recoge el Estatuto de autonomía de Andalucía:

Todos tienen derecho a una renta básica que garantice unas condiciones de vida digna y a recibirla, en caso de necesidad, de los poderes públicos con arreglo a lo dispuesto en la ley. (art. 23.2).

Conocemos a Paco y algunos de nosotros mantenemos contacto asiduo con él, mostrándole nuestro reconocimiento y respeto. Comprendemos las razones que le han llevado a tomar su valiente y generosa decisión: Paco es una de esas personas de las que dijo Bertolt Brecht que “luchan toda la vida”, porque le hiere la injusticia y no puede permanecer impasible ante el sufrimiento evitable y la iniquidad.

Nos admira su gesto radical, su grito de razón pacífico, que dirige a todos, no solo a las autoridades: la huelga de hambre de Paco es un testimonio excepcional en medio de la indiferencia, insensibilidad y utilitarismo mezquino que anega nuestra sociedad, a medias narcotizada por la “industria del entretenimiento” y a medias amedrentada por la amenaza del trepalium (trabajo) que nos recuerdan los ministros de Economía. Como sostuvo Hannah Arendt, el progreso del mal, la injusticia y los crímenes debe más a la banal indiferencia mezquina y a la insensibilidad mediocre que a la monstruosidad de magnicidas. Es por esta mediocre mezquindad mayoritaria que se explica la (casi) normalizada coexistenca en nuestro entorno de obscena opulencia y extrema carencia, rapacidad e indefensión.

Con su testimonio, Paco Vega quiere que cuestionemos esta ética ramplona y acomodaticia, que nos lleva a muchos a transigir con la injusticia y la miseria, haciéndonos mediocremente miserables. Porque su gesto denuncia esa “ética estadística”, con el que opera la mayoría, la ciudadanía media (o mediocre), que razona tal que así: “esta causa merecería la pena, pero ¿qué puedo yo aportar en pro de la misma?: algo infinitesimal próximo a nada; aunque justa, será probablemente una causa perdida, y si me implico, perderé mi tiempo inútilmente. Por tanto, sigo adelante, miro para otro lado, aunque sea una pena”. Paco Vega no pasa de largo sino que se planta ante la injusticia, la mira de frente y con la atención concentrada a la que apelaba Simone Weil, naciendo de ello su compasión, su indignación y su testimonio de resistencia cívica activa y pacífica. Es la vía que nos han mostrado grandes maestros como Jesús, Thoreau, Tolstoy, la referida Weil o Gandhi. Como ellos, Paco se siente profundamente conmovido ante la indigencia que produce la inequidad, y al igual que ellos, su grandeza reside en que no procede contra nadie, ni contra quienes cree responsables, sino llevando al límite su pacifismo. Al hacerlo así, Paco agita nuestras conciencias, para que despertemos del aturdimiento y recuperemos la capacidad de ser heridos por la injusticia y violencia que nos rodea, para que reaccionemos.

Quienes integramos la Plataforma por la Renta Básica Universal mostramos así, públicamente, nuestra admiración por Paco Vega y consideramos su testimonio un ejemplo que nos alienta a continuar en la lucha en pro de la implantación de la renta básica universal e incondicional (RBU). Sabemos que Paco cree que la renta condicional (a que refiere el artículo del estatuto citado) es un paso previo a la renta universal e incondicional, en lo que discrepamos de él, pero con todo respeto: nuestra Plataforma, en la línea del consenso alcanzado en la Red Renta Básica, considera que todos los tipos de rentas básicas condicionales y todos los subsidios, perpetúan la pobreza y la dependencia, por lo que defendemos directamente la implantación de la renta básica universal e incondicional.

Como compañeros y amigos suyos le llamamos también desde este escrito, apelando a su sentido de la prudencia y la mesura, para que cuide su vida, pues le queremos, como prójimo, como compañero de lucha, como amigo.

Plataforma por la Renta Básica Universal de Sevilla.