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Un juez vincula la exposición al amianto con el cáncer de esófago

Una sentencia reconoce este tumor como una enfermedad laboral pese a no constar en el baremo de dolencias profesionales

La antigua fábrica de Uralita en Cerdanyola del Vallès.
La antigua fábrica de Uralita en Cerdanyola del Vallès.

Un juez ha reconocido por primera vez el cáncer de esófago como una enfermedad laboral por exposición al amianto. Pese a que la dolencia no aparece en el baremo oficial de enfermedades profesionales, una sentencia vincula este tumor a la exposición al asbesto y obliga al Instituto Nacional de la Seguridad Social a aumentar la pensión de viudedad a la esposa de un hombre que estuvo 24 años trabajando en la empresa de fibrocemento Rocalla y falleció a causa de un tumor de esófago.

“No se puede decir que si una enfermedad concreta no está en el listado de enfermedades profesionales no lo es, sino que se ha de tener en cuenta los conocimientos actuales y los criterios científicos”, justifica el juez. La sentencia apela también a un fallo anterior del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que admite que se tiene que reconocer como enfermedad profesional derivada de la inhalación de amianto varios tipos de tumores que no aparecen en el listado de dolencias laborales.

Así, a partir de este argumentario, el juez encuentra que hay “suficientes evidencias científicas” que vinculan la neoplasia de esófago con la exposición al amianto. “Esta sentencia es especialmente trascendente e innovadora porque contribuye a superar las limitaciones del baremo de enfermedades profesionales”, apunta Àlex Tisminetzky, abogado del Colectiu Ronda. El grupo de abogados también consiguió la primera sentencia en admitir la vinculación del amianto y un cáncer (de laringe) que el baremo no contemplaba.