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Tensión en el Born antes de que se inaugure la exposición sobre el franquismo

La estatua de Franco ya ha recibido impactos de huevos por la mañana y por la tarde se ha producido algún incidente violento

Jóvenes manifestantes independentistas intentan entrar en el centro cultural.

Pocos minutos antes de que se inaugure este lunes la exposición del Born Centro de Cultura y Memoria de Barcelona sobre el franquismo, Victòria. República. Impunitat i espai urbà, se han producido pequeños incidentes al centro cultural. Antes de que empezase el acto oficial, un par de hombres de unos cincuenta años han llegado a las manos y los han tenido que separar sin que el asunto pase a mayores.

Por otra parte, ocho personas han entrado dentro del centro y han recorrido el pasillo interior sin llegar a entrar en la sala donde el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, hacía su intervención. Los jóvenes independentistas se han manifestado con carteles con los nombres de personas asesinadas por Franco y precedidos de redobles de tambores. En la calle, unos cincuenta de manifestantes independentistas destacan entre muchos paseantes, vecinos y curiosos que se hacen selfies ante el monumento.

Ya esta mañana, mientras los operarios instalaban la estatua ecuestre de Franco (la que fue decapitada mientras estaba en un almacén municipal después de haber sido retirada de Montjuïc) y la escultura de la Victoria que formó parte del obelisco de la Diagonal, un hombre les ha lanzado huevos. Los vigilantes de seguridad lo han retenido y la Guàrdia Urbana lo ha identificado. Los trabajadores municipales ya han limpiado las piezas para la inauguración de esta tarde, en la que no asistirán ni CiU ni ERC. Las dos estatuas conforman la polémica exposición.

El grupo de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona no ha acudido a la exposición y ha considerado la exhibición de las estatuas "un despropósito". El portavoz convergente en el Ayuntamiento, Joaquim Forn, ha criticado la "banalización de un lugar tan emblemático como el Born". Forn ha denunciado: "No estamos en contra de hacer perdagogía de lo que representó el franquismo pero no hace falta colocar una escultura, que costó mucho sacar del castillo de Montjuïc, de la persona que encarna la represión que sufrieron muchos catalanes".

La estatua ecuestre de Franco, con una bandera estelada.
La estatua ecuestre de Franco, con una bandera estelada.

Forn ha recordado que en la última Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes los votos en contra de Barcelona en Comú y el PSC, y la abstención de Ciutadans, PP y la CUP impidieron la aprobación de la proposición de CiU que reclamaba al gobierno reconsiderar la exhibición de estas esculturas en la vía pública. El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, contestó en septiembre con contundencia a los reproches del regidor convergente y le espetó que no acepta "ninguna lección sobre memoria histórica de un partido que permitió la simbología franquista en las Tierras del Ebro y el cierre del Memorial Democrático. ¿Qué han hecho ustedes sobre el franquismo?", les preguntó.

Por su parte, Alberto Fernández Díaz, presidente del grupo popular en el Ayuntamiento, ha considerado "innecesaria" la polémica y ha criticado: "Mientras Xavier Trias y ERC pretendían que el Born fuese la zona cero del independentismo, ahora la alcaldesa Colau quiere convertirlo en la zona cero del guerracivilismo". Fernández Díaz ha pedido que Colau "deje de confrontar, dividir y agitar".

ERC tampoco ha acudido a la inauguración de la exposición. El portavoz independentista, Jordi Coronas, ha sentenciado: “Las estatuas las queremos en el almacén o en un museo pero no en el espacio público”. Coronas ha recordado que la exposición ha dividido las asociaciones de víctimas del franquismo y ha pedido al gobierno de Colau que “evite ruidos innecesarios y se dedique a gestionar bien”.

Por otro lado, la Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ha abierto una investigación para averiguar la motivación y justificación de la exposición. Vilà ha recibido dos quejas, una de ellas firmadas por 9.500 personas en la plataforma Change.org. En esta última se asegura que la exposición “es una ofensa para muchos catalanes” y considera que el dinero que cuesta la exposición “se podría destinar a becas comedor”.

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