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La Caixa celebra los 30 años de su colección de arte

El importante fondo de la entidad cuenta con 977 obras

Josep Vilarasau (i) e Isidre Fainé, revisan la colección de la Caixa.
Josep Vilarasau (i) e Isidre Fainé, revisan la colección de la Caixa.

En 1986, cuando Josep Vilarasau, entonces director de La Caixa, decidió reunir un fondo representativo de la creación contemporánea, la cartografía artística de Barcelona era completamente diferente. No había ningún museo ni fundación ni colección dedicado al arte contemporáneo y el nivel de profesionalización del sector era muy escaso. Treinta años después, el panorama ha cambiado y varias instituciones trabajan en el sector desde diferentes perspectivas. Sin embargo, la colección de La Caixa con 977 obras de 401 artistas, el 54% extranjeros, sigue siendo un auténtico referente para España y se ha convertido en uno de los fondos privados más destacados y también más solicitados de Europa, considerando que en los últimos 15 años ha realizado 650 préstamos a instituciones de medio mundo.

Lo explicó ayer la directora de la Fundación La Caixa, Elisa Durán, en la presentación del simposio sobre “la responsabilidad social de crear un patrimonio artístico”, que se celebra hoy en CaixaForum con motivo de la efeméride. “La colección nació con vocación de servicio público, enfoque internacional y voluntad de apoyar la creación nacional. Anticipó la demanda de la sociedad y fue pionera en el trabajo de mediación para acercar el arte al público y en la colaboración con otras instituciones”, indicó Duran, destacando que ya se han realizado 150 exposiciones del fondo, que siempre se utiliza para la muestra inaugural de los nuevos CaixaForum. “Es un fondo singular y subjetivo que ofrece una visión consistente de la producción de los últimos 30 años y apunta hacia el futuro”, concluyó la directora, antes de pasar la palabra a Nimfa Bisbe que trabaja con la colección desde 1990 y la dirige desde 2002.

Radiografía del conjunto artístico

Con su colección, La Caixa nunca quiso sustituir el museo en su papel de guardián de la memoria histórica, sino ofrecer una visión amplia de las tendencias contemporáneas con creadores tanto emergentes como consagrados. De los 401 artistas del fondo, el 46% son españoles, el 30% europeos y sólo el 24% de los demás continentes, manteniendo un destacado enfoque eurocéntrico. También la proporción de mujeres no es del todo equilibrada, alcanzando sólo el 23% del total. Prima la pintura con el 39%, seguida por la fotografía con el 23% y la escultura, 19%. Aunque en los últimos años se han adquirido muchas obras audiovisuales por el momento constituyen un 6%, superadas por el 8% de instalaciones.

“Nunca se cayó en la tentación de reunir un fondo enciclopédico, sino que quisimos construir un relato, que se reconfigura constantemente con la aportación de comisarios y artistas”, aseguró Bisbe. La colección se formó a partir de un núcleo de obras de los años ochenta, creció reflejando la contemporaneidad y actualmente el 23% de las obras son del siglo XXI. Las primeras adquisiciones, unos frescos de Clemente y unas pinturas de Cucchi, de la Transvanguardia italiana, marcaron desde el principio la ambición de un fondo que cuenta con obras clave como una videoinstalación de Bruce Naumann de 1990 y la primera instalación espacial que Joseph Beuys creó dos años antes de morir. Nunca fue una colección pensada para decorar los despachos. Para ello ya tenían la colección Testimoni que desde 1987 hasta 2004 fue adquiriendo cada año obras de artistas españoles, hasta alcanzar las 2.200.

En el futuro más próximo la colección se presentará en Sevilla para la inauguración del CaixaForum local y en Lisboa en el marco de los eventos del Año Iberoamericano. Las últimas adquisiciones se expondrán pronto. En febrero, un conjunto de vídeos y objetos del joven colombiano Nicolás Paris y, en junio, la primera gran videoinstalación de Tony Oursler.

El convenio de colaboración que se firmó con el Macba en 2010 llegó a su fin en 2015, habiendo realizado todas las actuaciones previstas. “Las relaciones entre las dos colecciones son fluidas, así que no hace falta firmar un nuevo convenio. En línea con nuestra filosofía, preferimos establecer acuerdos puntuales para temas concretos”. Por el momento, con la llegada de Ada Colau a la alcaldía se ha encallado el proyecto de la Montaña de los Museos de Montjuïc, que prevé la reurbanización del área entre CaixaForum y el MNAC. “Con el anterior consistorio se presentó el proyecto urbanístico, pero no ha habido ningún avance”, concluyó Durán.