La veterana Quinta del biberón se encuentra con la nueva

Emotiva función de 'In memoriam' en el Lliure con seis ex combatientes nonagenarios entre el público

Los veteranos de La Quinta del biberón, anoche en el Lliure antes de entrar a la sala a ver 'In Memoriam'.
Los veteranos de La Quinta del biberón, anoche en el Lliure antes de entrar a la sala a ver 'In Memoriam'.CARLES RIBAS

La presencia anoche entre el público de seis veteranos ex combatientes de la Quinta del biberón, la leva más joven del Ejército Republicano, de la que formaron parte chicos de 17 años, llenó de especial emoción la primera reprsentación en el Teatre Lliure de Montjuïc de de In Memoriam. La Quinta del biberó, el espectáculo de Lluís Pasqual sobre ese contingente de jóvenes que luchó en la Guerra Civil y concretamente en la Batalla del Ebro, en 1938.

Sentados en la misma fila, Francesc Costa, Andreu Canet, Josep Aguiló, Pere Godall, Jaume Vallès y Josep Calvo Mañé, todos ya nonagenarios, siguieron con la comprensible emoción la representación, que traza la peripecia de seis jóvenes de su quinta, encarnados por los actores de La Kompanyia Lliure. La obra hace mención de algunas de las peripecias de los propios veteranos, que han colaborado a crearla con sus recuerdos.A la salida, algo cansados pero satisfechos y orgullosos, señalaban tal y cual pasaje en el que se habían recoconocido o que habían asesorado. 

Desde el escenario, los jóvenes que espejeaban las aventuras, emociones y sentimientos vividos y experimentados en la guerra por los veteranos, rompieron en algún momento la cuarta pared para mencionar a sus inspiradores y mentores presentes. Las escenas más duras -incluidos los mensajes postreros de los chicos  a las familias, las despedidades de los compañeros y los relatos de las muertes- fueron seguidas por los ex combatientes con admirable entereza. Al cabo, todo aquello ya lo habían vivido.

Una escena de 'In Memoriam'
Una escena de 'In Memoriam'Carles Ribas

Impresionante, sincero, con momentos de una asombrosa plasticidad, efectivísimo en el uso de las proyecciones de época recreadas por Fran Aleu y la música en directo de Monteverdi, In Memoriam resulta probalemente el mejor acercamiento que se ha hecho desde el teatro a la Guerra Civil.   Pasqual opta por un tratamiento con trazo documental, lo que no impide que resulte inmensamente emotivo y que les haga echar a los jóvenes actores el resto con una serie de monólogos finales de gran altura interpretativa. Desde el punto de vista de la ambientación, el montaje resuelve como pocas veces se ha visto la aparente imposibilidad de llevar la guerra al teatro. Unos sencillos módulos se convierten en bancos, en puente sobre el Ebro y en trinchera mientras que el vestuario va reflejando el paso del tiempo en zona de combate y la precarización exponencial del ejército republicano. El director, antiguo cabo primero en la mili, ha sabido convertir en soldados creíbles a sus reclutas inexperimentados, felices miembros de una generación sin servicio obligatorio.

Pasqual evita glorificar al ejército republicano -no es ese el tema- y huye de fáciles maniqueismos (se menciona hasta dos veces la presencia entre las tropas franquistas del Tercio de Montserrat formado por catalanes) mostrando en todo momento el horror y el sinsentido de la guerra, de cualquier guerra. Los soldados no dejan de señalar las injusticias criminales y las irresponsabilidades de su propio mando. En última instancia, In Memoriam es un noble ejercicio de memoria y una desgarradora elegía por unas vidas jóvenes malogradas.

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Numerosas personalidades políticas y de la vida cultural acudieron a la emotiva función que se convirtió en un homenaje, minuto de silencio incluido, a aquellos chicos cuya juventud fue truncada en la contienda. El espectáculo, estrenado en el festival Temporada Alta, se podrá ver en el Lliure hasta el 13 de noviembre.

Sobre la firma

Jacinto Antón

Redactor de Cultura, colabora con la Cadena Ser y es autor de dos libros que reúnen sus crónicas. Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona y en Interpretación por el Institut del Teatre, trabajó en el Teatre Lliure. Primer Premio Nacional de Periodismo Cultural, protagonizó la serie de documentales de TVE 'El reportero de la historia'.

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