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“Somos pobres y aportamos más de lo que recibimos”

Los valencianos asumimos las competencias muy pronto y eso nos ha perjudicado

El Sindíc de Comptes, Vicent Cucarella, en su despacho. Ampliar foto
El Sindíc de Comptes, Vicent Cucarella, en su despacho.

Vicent Cucarella (Alzira, 1967), licenciado en ciencias económicas y empresariales por la Universitat de València, es experto en financiación autonómica. En junio dejo su trabajo en el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) para hacerse cargo, a propuesta de Compromís, de la Sindicatura de Comptes por un periodo de tres años. El Parlamento valenciano le concedió la Alta Distinción Francesc de Vinatea por su contribución al autogobierno valenciano. Ha participado en más de 70 trabajos de investigación y ha publicado dos libros, El finançament valencià y Economia per a un futur sostenible.

Pregunta. ¿Somos pobres?

Respuesta. Sí. Somos pobres en el momento en que nos comparamos con la media española y vemos que nuestra renta per cápita es el 12,5% inferior. Lo curioso es que desde el sistema de solidaridad que se supone existe en el Estado de las Autonomías, somos pobres pero acabamos aportando más de lo que recibimos, y eso es ilógico. Es una cosa que solo ocurre en la Comunidad Valenciana.

P. Usted dice que los valencianos “sufren” déficit fiscal, ¿por qué?

R. Hay varias razones; la primera es el funcionamiento del sistema en sí. Por ejemplo, también tenemos unos salarios inferiores a la media, y por tanto, cuando nos jubilamos recibimos pensiones inferiores. Otro factor es que se hacen menos inversiones que en otros territorios y eso debería de mejorar. Y una cosa que nos perjudica, desde el primer día, es el sistema de financiación. La primera no podemos evitarla, pero las otras dos deberían cambiar rápido.

P. ¿Desde cuándo ocurre?

R. Pues prácticamente desde el origen. Los valencianos asumimos las competencias muy pronto y eso nos ha perjudicado porque los fondos destinados eran muy escasos. Los servicios que se traspasaron no estaban bien dotados y la modernización fue a costa nuestra. Es decir, peores infraestructuras y menos dinero para financiarlas. La Generalitat ha afrontado gastos e inversiones en sanidad y educación, y se ha endeudado cuando no tenía suficientes recursos.

P. ¿La deuda se hubiera evitado con un nuevo modelo?

R. Gran parte sí. Recibimos 800 millones de euros anuales menos de los que nos corresponden. Y la deuda histórica asciende a más de 15.000 millones desde el año 2002.

P. ¿Por qué no se ha conseguido modificar el sistema?

R. Pues pasa que nunca hemos tenido peso específico en las negociaciones porque tampoco lo hemos tenido en el Gobierno. Por eso la opinión valenciana se ha tenido poco en cuenta. Los políticos valencianos han sido más combativos en la oposición que cuando tenían posibilidades reales de cambiar el modelo.

P. ¿Quizás se ha producido un uso político de un tema puramente financiero?

R. Pues sí, desgraciadamente. Cuando el que gobernaba aquí era del mismo color que en Madrid, entonces no quería crear problemas y era la oposición la que exigía. Cuando eran diferentes el autonómico y el del Estado, lo que pasaba es que el Gobierno era muy reivindicativo y era la oposición la que no presionaba mucho. Ni el Gobierno valenciano ni la oposición han estado a la altura de hacer piña para conseguirlo.

P. ¿Qué ha cambiado ahora?

R. En el año 2013 hicimos un informe para las Cortes valencianas, en el que participó mucha gente del IVIE y fuera de él. También se elaboró otro para la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Es una de las cosas que ha cambiado, la información. Hoy, y con la campaña que está realizando la Generalitat más, todos saben la injusticia que se está cometiendo con la Comunidad Valenciana. Tenemos que hacer como la muixeranga de Algemesí. Se forma una piña independientemente de que el que sube arriba, que sabe que si en algún momento falla tiene la base que le da soporte. Es importante que los valencianos sepamos que esto es bueno para todos.

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