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La Generalitat recurre la sentencia sobre las pinturas murales de Sijena

El juez falló en julio que las obras, que conserva y expone el MNAC, regresen al monasterio de Huesca

Las pinturas murales de Sijena, tal y como se exhiben en el MNAC de Barcelona.
Las pinturas murales de Sijena, tal y como se exhiben en el MNAC de Barcelona.

Aragón y Cataluña no solo se enfrentan en los juzgados por los 97 bienes culturales del monasterio oscense de Sijena que se han conservado desde los años setenta en el Museo de Lleida y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). También por unas hermosas pinturas románicas que decoraban la sala capitular de este convento que tras ser pasto de las llamas a comienzos de la Guerra Civil fueron arrancadas y transportadas a Barcelona en 1936. Este viernes la Generalitat ha dado el paso que anunció que haría tras conocer la sentencia de julio del Juzgado de Primera Instancia número 2 en la que se falló que el MNAC tendrá que restituir las pinturas murales a la sala capitular. El Gabinete Jurídico del Departamento de Presidencia del Gobierno catalán ha enviado un recurso de apelación al juzgado de Huesca para que revise el pleito por el que se ha dado la razón al gobierno de Aragón, en nombre de las religiosas de la comunidad de Sijena, que reclaman los murales. Se espera que este mismo viernes el MNAC haga lo mismo y también recurra la sentencia.

En el recurso, tras discrepar de la sentencia por no respetar "las normas procesales ni constitucionales", ni las "competencias de la Generalitat en materia de la protección del patrimonio artístico sito en sus museos", se hace valer la falta de jurisdicción y la falta de competencia territorial del juzgado de Huesca para tratar el asunto y destaca el hecho de que "una vez desaparecido y arruinado el inmueble" donde estaban ubicadas, "las pinturas devienen bienes muebles". Entre los motivos que ha llevado a presentar el recurso, la Generalitat también recurre hasta siete resoluciones procesales que el juez desestimó, como no haber admitido documentos y pruebas aportados por el MNAC y la Generalitat durante el proceso y si del Gobierno de Aragón. El recurso recurre la vigencia del acuerdo de comodato de las pinturas murales, pese a lo que se falló en la sentencia y cuestiona que el Gobierno de Aragón tenga legitimidad para reclamar las pinturas, por cesión de las monjas, entre otras alegaciones. En su escrito el Ejecutivo catalán también defiende la actuación de Josep Gudiol y de la Generalitat en defensa del Monasterio de Sijena cuando se arrancaron las pinturas en 1936 y se trasladaron a Cataluña, pese a lo que se asegura en la sentencia de hace dos meses.  

Un conflicto abierto por el arte sacro

1995. Vaticano accede a la segregación de 111 parroquias aragonesas vinculadas con el obispado de Lleida que pasan al de Barbastro-Monzón. Comenzando el litigio por 113 piezas de estas parroquias custodiadas en el Museo Diocesano de Lleida hasta entonces.

1970. Las monjas se instalan en Valldoreix tras dejar Sijena. 

1973. Convenio entre las monjas y museos municipales para depositar sus bienes artísticos.

1933, 1992 y 1994. Las monjas venden 97 bienes a la Generalitat y al MNAC. 

2015.Un juez de Huesca declara ilegal la venta de los objetos.

2016. Un sentencia falla que las pinturas murales que conserva el MNAC vuelvan a Sijena.

El recurso de apelación es el primer acto de un septiembre que se prevé cargado de acontecimientos relacionados con los bienes patrimoniales de este monasterio, convertido en la piedra en el zapato de las consejerías de cultura de las dos comunidades, sobre todo de la catalana que dirige Santi Vila. Tras el paréntesis veraniego se está a la espera de ver cómo actúa la juez de Huesca tras comprobar cómo desde Cataluña se cumplían solo a medias sus órdenes el día 26 y se entregaban solo 53 de las 97 obras, quedando las otras 44 (las de más valor patrimonial) en el Museo de Lleida. Una decisión que, amenazó la juez, podría tener consecuencias: el consejero podría ser inhabilitado por desacato. También para el museo que podría ver cómo las fuerzas del orden llaman a la puerta para llevarse las obras, algo que tendrán que hacer tras descolgar de la pared y sacar de las vitrinas las siete obras que se exponen y bajar a los almacenes en busca del resto y embalarlas, porque las obras continúan como hasta ahora. En la Generalitat confían en que no eso no pase. También, que el recurso de amparo al Constitucional del 30 de julio (cinco días después de entregar las piezas del MNAC) pidiendo la “suspensión parcial inmediata” del auto de ejecución de las obras de Lleida, sea favorable.

Durante el mes de agosto el consejero catalán ha asegurado, por activa y por pasiva, que las obras no se devolverán porque “violentarían las leyes catalanas”. Pero Vila ha iniciado un proceso inédito en la historia del patrimonio catalán: la descatalogación de bienes protegidos. El 14 de septiembre la Junta de Museos debatirá un informe "para dejar sin efecto la declaración de inclusión en el catálogo del patrimonio", tal y como contempla el punto cuarto del orden del día. En el Instituto de Estudios Catalanes (IEC) recibieron también una carta el pasado 10 de agosto en la que se les pide que por procedimiento de urgencia (no hay prevista una reunión hasta octubre) se trate el tema de la descatalogación y así dar cumplimiento a la sentencia de 2015. Lo mismo tendrán que hacer la Academia de Sant Jordi y el Consejo Asesor del Patrimonio Catalán. Los informes son preceptivos para catalogar (y ahora descatalogar) pero no vinculantes. Fuentes cercanas a este proceso aseguran que solo se trata de "ganar tiempo", esperando que el "escenario cambie", además de eludir la posible acusación de desacato de la juez. La Junta y el IEC ya emitieron sendos informes contrarios al traslado y la descatalogación de las obras.

Cultura asegura que también ha pedido a la consejería de Economía que proceda a desclasificar las piezas para poder entregarlas. Pero desde la consejería que dirige Oriol Junqueras, líder de ERC que se opuso a la firma del convenio que estaba a punto de cerrar Vila con su homóloga Mayte Pérez el mes de abril, aseguran que no es un tema que les competa, "tal y como les hemos explicado antes del verano".

Mientras, en Aragón han comenzado las obras para acondicionar la sala capitular para acoger las pinturas murales que se reclaman al MNAC. El presupuesto es de 252.700 euros y está previsto que duren cinco meses. Cuando terminen los trabajos se podrán ver allí, según el alcalde de la localidad, los objetos que ya se han entregado y los que están por volver.