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Los anunciantes de Airbnb intentan sabotear el plan de choque de Colau

Un grupo de propietarios de apartamentos reparte cartas donde animan a presentar denuncias falsas de pisos turísticos al Ayuntamiento

Carteles en contra de los pisos turísticos en la Barceloneta.
Carteles en contra de los pisos turísticos en la Barceloneta.

Un grupo de anunciantes de Airbnb, la plataforma más conocida de alquiler de viviendas de uso turístico, ha puesto en marcha una campaña para "sabotear" el Ayuntamiento de Barcelona en su lucha contra los pisos turísticos sin licencia. Los propietarios de los pisos en oferta han colgado unas cartas por las calles de Barcelona donde animan a "inundar" de denuncias falsas la página web de colaboración ciudadana que habilitó el Gobierno de la alcaldesa Ada Colau para que los vecinos denunciaran la existencia de pisos ilegales. La empresa asegura que no tiene nada que ver y que se trata de una protesta "espontánea".

El web ha reunido, en un mes de funcionamiento, 375 denuncias ciudadanas que ya se están investigando. Además, recientemente, el Ayuntamiento ha ordenado el cierre de 256 pisos de uso turístico ilegales y ha sancionado con 60.000 euros las plataformas Airbnb y Homeaway por haber publicado estos anuncios. Si las empresas reinciden y "no colaboran", explicaba este miércoles la teniente de alcalde Janet Sanz, se abrirá un expediente con una sanción de 600.000 euros. Los dos portales han asegurado que recorrerán las multas

Todas estas medidas, en el marco del plan de choque que Colau impulsó hace un mes para luchar contra esta práctica ilegal, no han gustado a algunos barceloneses que ofrecen sus viviendas a través de Airbnb sin tenerlas regularizadas. Tanto la empresa como los anfitriones consideran que "esta actividad permite obtener un complemento del sueldo a las familias de clase mediana". Además, consideran que la economía colaborativa forma parte de la solución al problema del turismo en Barcelona, "porque el dinero van a los bolsillos de los vecinos y porque descentraliza el turismo de las zonas habituales", explica un portavoz de la empresa. 

Como protesta, un grupo de anunciantes de Airbnb está colgando cartas por las calles de Barcelona, especialmente en los barrios del Gótico y el Raval, donde animan a interponer denuncias falsas para "inhabilitar el sistema de delación promovido por el consistorio" y defenderse de su "injerencia". Desde la empresa aseguran que no comparten este tipo de mensajes y métodos, y que "Airbnb siempre ha apostado por el diálogo institucional". La Asociación de Vecinos y Anfitriones de Barcelona, que reúne a propietarios que anuncian en Airbnb, también se ha desmarcado de la iniciativa en un comunicado en Facebook.

Uno de los organizadores de la protesta, que quiere mantener el anonimato, ha explicado a este periódico que han reaccionado de esta forma porque el Ayuntamiento los ha querido "criminalizar" con una web que aseguran que "fomenta la delación entre los vecinos". "Sus políticas están mal enfocadas y son casi personalistas, no entienden que esto ha venido para quedarse y que va bien para las familias", asegura. Este "anfitrión", como se hacen llamar las personas que ofrecen pisos en Airbnb, tiene hasta seis anuncios publicados en el portal, todos sin licencia, y junto con 21 propietarios ha decidido tomar esta iniciativa.

En el texto, firmado de forma anónima como "La Barcelona del siglo XXI", se puede leer: "En ningún caso justificamos los pisos turísticos que molestan los vecinos con conductas incívicas. Tener que aguantar el ruido y las fiestas de turistas en tu propia casa es intolerable". Aún así, los firmantes aseguran que los pisos que molestan son "una minoría" y que prueba de esto es que "el Ayuntamiento recibe tan pocas quejas que tiene que instar a los barceloneses a delatar a sus vecinos".