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Orgullo, una fiesta de interés general

El pleno del Ayuntamiento aprobó este miércoles, con la abstención del PP, proteger el Orgullo y declararlo un evento de "especial significación ciudadana"

Participantes en el Orgullo 2015 delante del edificio del Ayuntamiento.
Participantes en el Orgullo 2015 delante del edificio del Ayuntamiento.

El Orgullo ha sido declarado este miércoles fiesta de especial significación ciudadana y de interés general para Madrid. Así lo ha decidido el pleno del Ayuntamiento con el voto afirmativo de todos los grupos, excepto el PP, que se ha abstenido. La proposición, presentada conjuntamente por PSOE y Ahora Madrid, también ha incluido la suspensión de los niveles máximos de emisión sonora que establece la ordenanza municipal con el fin de que las entidades organizadoras de las actividades, en su mayoría no lucrativas, no tengan que enfrentarse a multas y sanciones económicas por sus actos festivos y reivindicativos, tal y como ha sucedido en los últimos años. En 2015, por ejemplo, se impusieron más de 180.000 euros en multas.

El PP había pedido votar la moción por separado porque consideraba que la segunda parte del texto “requiere un tratamiento jurídico más riguroso”. Al no serle concedida la propuesta, los populares han determinado abstenerse. Sin embargo, a su representante, Beatriz Elorriaga, le ha parecido oportuno traer la medida al pleno, primero “porque estamos en la semana del Orgullo” y, en segundo lugar, por la tragedia de Orlando, “que ha provocado profundas heridas en las sociedades avanzadas que quieren vivir en libertad”. Una libertad, según Elorriaga, que no se da en el seno del colectivo LGTBi, que “ha puesto un veto” a su partido para que no participe en la manifestación del Orgullo, prevista para el sábado.

Los colectivos insisten en que para formar parte de la cabecera de la manifestación del Orgullo hay que mostrar un compromiso apoyando leyes que luchen contra la LGTBfobia: "No vale venir, hacerse la foto y no hacer nada. Los activistas lamentan que el Partido Popular no haya apoyado leyes en este sentido o finalmente hayan decidido no apoyar la declaración del Orgullo como fiesta de interés para la capital aprobada el miércoles.

“Más allá de hacernos la foto a costa del Orgullo, hagamos algo. Queremos que este colectivo tenga un tratamiento especial. Nos parece un ejercicio de cinismo que se vote por separado”, respondió Purificación Causapié. La portavoz del PSOE ha afeado a la popular Elorriaga su postura después de que tanto ella como sus compañeros hubiesen posado para la foto de la entrega del testigo del World Pride 2017. “Derechos y libertad es la mejor referencia que puede tener una ciudad y un país”, ha subrayado Causapié.

En opinión de la representante socialista, la propuesta aprobada pretende “hacer posible celebrar el Orgullo sin penalizar a sus organizadores”, una fiesta que tiene “sustanciales” beneficios para la ciudad, a la que llegan 300.000 turistas en estas fechas. “Si no fuese así, estaría aquí defendiendo lo mismo porque es una cuestión ética”. En la misma dirección se ha mostrado la concejal de Equidad, Marta Higueras, que se ha referido a la importancia de la celebración como acto reivindicativo y al impacto económico que tiene: un incremento del 10% en la ocupación hotelera, 150 millones de euros en beneficios para la ciudad durante la semana o “la marca Madrid como símbolo de libertad e igualdad”. Aunque se ha sumado a la moción, la representante de Ciudadanos ha afeado que la propuesta no se haya presentado con el consenso de todos los grupos. 

Una reivindicación histórica

A finales de los años setenta se produjeron en Madrid y Barcelona sendas manifestaciones reivindicando la libertad sexual y el derecho de las minorías sexuales a la vida, la dignidad y la igualdad. Así inician PSOE y Ahora Madrid la proposición que han llevado (y aprobado) al pleno este miércoles. El espíritu reivindicativo y luchador de estas manifestaciones para mostrar una diversidad que suponía discriminación, estigma y riesgo de agresión, se mantuvo año tras año. A mediados de los años ochenta, a estos actos se les comenzó a denominar como del Orgullo. Con posterioridad, a la celebración se unió un grupo de empresarios y se comenzó a organizar un desfile de carrozas, lo que dio lugar al nacimiento a las fiestas reivindicativas del barrio de Chueca.

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